Cuando lea esta línea, el talaverano Miguel Ruiz habrá abandonado probablemente ya la casa del familiar que le sirvió como alojamiento de su primera etapa, en Cobisa. Ayer se despidió a las 6:15 de la mañana de su esposa, Aurora, y emprendió una aventura desde su casa en la calle San Andrés de la ciudad de la cerámica hasta la lejana Estambul. Allí prevé festejar su 60 cumpleaños después de un viaje nutritivo.
«Lo hago por curiosidad y busco interactuar. No busco una experiencia deportiva sino una con el paisaje y el paisanaje», explica a este diario en un descanso de esa primera etapa, a la altura de Polán.
Miguel completó 85 kilómetros en esta etapa inicial, con parada incluida en las Barrancas de Burujón. Como espera sea durante los dos próximos meses, terminó el recorrido por la mañana porque el tiempo (las altas temperaturas) se antoja un adversario en los 3.500 kilómetros de recorrido.
El tráfico, más aún en poblaciones turísticas, supondrá posiblemente otro inconveniente en un itinerario que incluye pisar España, Francia, Italia, Grecia y Turquía. Miguel unirá Italia y Grecia en barco desde Brindisi hasta Igoumenitsa.
El talaverano viaja con dos alforjas cargadas y una tienda y saco de dormir. El peso extra roza los 20 kilos, un exceso que probablemente mengüe con el paso de las etapas. El aventurero tiene experiencia: viajó también a Amsterdam en bicicleta desde Talavera hace unos años.
Este ciclista, impulsor de la iniciativa ‘Talavera bikeexperience’, ha sugerido a sus familiares y amigos una especie de avituallamiento el 18 de julio. Será a mitad de aventura, en Florencia. Allí invitará a una cena antes de proseguir rumbo a Estambul, donde celebrará sus 60 años el 17 de agosto. Pero antes de todo, hoy debe llegar a Colmenar de Oreja (Madrid) para mezclarse con el paisaje y el paisanaje.