Saber acertar con la distancia, regular fuerzas y no obcecarse con la distancia son algunas de las claves para poder levantar los brazos tras un … sprint. Más si es cuesta arriba. Y Alex Aranburu ha dominado las tres, además de demostrar piernas y colmillo, para hacerse con la tercera etapa del Tour de Bélgica. El triunfo tiene, además, premio añadido, ya que el de Ezkio-Itsaso se hace con el liderato por los 10 segundos que ha rascado en las bonificaciones. Es la segunda victoria del año para el corredor del Cofidis tras haber levantado los brazos en casa, en la cuarta etapa de la Itzulia.

La etapa de 173 kilómetros y casi 2.700 metros de desnivel ha sido rápida, con muchos movimientos y corredores que han tratado de evitar el esprint final, pero el interés de varios equipos porque sus hombres rápidos se disputaran la victoria ha abortado todos los intentos. El pelotón ha pasado varias veces por el Mur de Durbuy, meta de la tercera etapa, por lo que tanto el de Ezkio-Itsaso como otros aspirantes han ido tomándole la medida a la rampa final. El propio Aranburu ya la conocía de antes, ya que también venció en la misma meta en 2024.

El primero en lanzar las hostilidades ha sido Toon Aerts(Lotto) y aunque ha cogido algunos metros, lo han tenido a tiro en todo momento. Quien ha asumido la caza ha sido Lewis Askey (NSN Cycling Team), con un Aranburu en segundo plano, vigilando su rueda en todo momento. Les seguía Carlos Canal (Movistar), que lo ha intentado, pero le ha faltado ese golpe de pedal en los últimos metros.

Un golpe de pedal que sí ha tenido Aranburu. No se ha obcecado con los movimientos, ha visto que la rueda de Askey le acercaba a Aerts, que ha pagado el esfuerzo y ha sido 18º finalmente. «Estoy muy feliz de ganar de nuevo. Lo he dado todo hasta el final. Me he sentido bien, he tenido muy buenas sensaciones y he podido darlo todo. El equipo ha hecho un gran trabajo durante todo el día para ponerme en la mejor posición y me ha permitido rematar. Ahora toca centrarse en recuperar y, sobre todo, disfrutar el momento», ha declarado al terminar la etapa.

Victoria y liderato

Las dos primeras jornadas del Tour de Bélgica también se habían decidido al esprint, por lo que las diferencias en la general eran las marcadas por las bonificaciones. Aranburu era el 60º a 14 segundos y la rampa final ha descartado a velocistas como Biniam Girmay o Tim Merlier, vencedores respectivamente. El belga era líder, pero ha llegado el 119 a casi 20 minutos. El eritreo, por su parte, ha llegado el 37 cediendo casi un minuto.

Ahora, Aranburu dispone de cuatro segundos con Lewis y seis con Canal. Le sigue de cerca otro gran velocista, Jasper Philipsen (Alpecin) a ocho. No son grandies diferencias, porque el top-10 está en apenas 12 segundos. Habrá que ver si son suficientes para las dos jornadas que quedan del Tour de Bélgica.

Este sábado la carrera recorrerá los 183,5 kilómetros que separán Begijnendijk de Aarschot en una etapa con tintes de clásica. Mucho repecho, corto y explosivo. Perfil rompepiernas con infinidad de trampas, con mucho corredor que puede saltar en cualquiera de ellas. No tiene mal reto el Cofidis. Y el domingo misma distancia entre Gingelom y Hoeilaartcon perfil similar. Ambas jornadas se podrán seguir en Eurosport a través de HBO Max.

Carrera de pedigrí

El Tour de Bélgica nunca ha sido una prueba de categoría WorldTour, pero su palmarés demuestra que es una carrera de pedigrí. Sobre todo para clasicómanos y esprinters. No cualqueir puede contar a Rik van Looy, Erick de Vlaeminck, Eddy Merckx, Michael Rogers, Sylvain Chavanel, Tom Boonen, Philippe Gilbert, Greg van Avermaet… Y más recientemente Remco Evenepoel (2019) o Mathieu van der Poel (2023).