Ania Ibáñez

19/06/2026

Actualizado a las 13:26h.

Para poder saltar en el foso hace falta alimentar el alma con buen rock, pero también el cuerpo con buena comida. Con temperaturas que superan … los 30 grados no sólo hay que hidratarse, también hay que coger fuerzas para aguantar con ganas y energía hasta el cierre de puertas del Azkena Rock Festival. Para eso están los ocho puestos de comida, situados al subir unas escaleras a la izquierda de la entrada del recinto. Con sus carteles luminosos, se convierten en un faro para los azkeneros, que peregrinan a esta zona en busca de sustento entre concierto y concierto y así seguir dándolo todo.

Este año el festival ofrece un menú variado que se compone de diversas smash burgers de los puestos Tximist, Pango, Mono y Come y Calla que van desde el clásico bacon a una trufa más original con un precio medio de 13 euros. Para los fans de la comida más tradicional hay pizzas (Pizza Show) y bocadillos de Tu Calentito que rondan los 10 euros. Si buscas algo original, ha aterrizado por primera vez en Mendizabala el puesto de Los Botijos con sus bocatas de cachopo para aquellas personas que buscan algo más contundente. Si lo que quieres es algo rápido y sabroso, los hot dogs pueden ser tu cena predilecta.

En el caso de optar por un picoteo para matar el hambre, varios puestos incluyen en sus menús patatas fritas. Desde las clásicas con ketchup a las trufadas, el precio varía entre cinco y siete euros. Recordar que el pago no se puede hacer en efectivo ni con tarjeta, hay que recargar la pulsera cashless en los puestos habilitados.