Katy Perry fue la gran sensación de la primera jornada del festival O Son do Camiño 2026, que reunió en el Monte do Gozo a más de 40.000 espectadores. La artista estadounidense recorrió, horas antes de subir al escenario, las calles del casco histórico, donde aprovechó para conocer de cerca la inmensa riqueza patrimonial de la ciudad y para realizar unas compras en el corazón de la zona monumental.

Uno de los establecimientos que despertó su interés fue la joyería Maeloc, situada en la rúa do Franco, a solo unos metros de la Catedral de Santiago. La artista acudió al local acompañada por un equipo formado por seis personas y dedicó varios minutos a descubrir algunas de las piezas elaboradas por artesanos gallegos, en un ambiente de absoluta normalidad pese a la expectación que generó su presencia.

Según pudo saber EL CORREO GALLEGO, la cantante adquirió varias piezas de cerámica de Buño, una de las manifestaciones artesanales más reconocidas de Galicia. Durante la visita también mostró curiosidad por el proceso de elaboración de los productos y por la tradición artesanal de la comunidad, interesándose por el origen y la historia de las diferentes creaciones expuestas.

Acompañada por su equipo de seguridad

La presencia de la artista no pasó desapercibida para vecinos y turistas que recorrían el casco histórico compostelano. Aunque la visita se desarrolló con discreción y bajo la supervisión de su equipo de seguridad, algunos viandantes pudieron verla paseando por la zona y disfrutando del ambiente que caracteriza a uno de los enclaves más emblemáticos de la capital gallega. Durante el paseo por el casco histórico accedió a hacerse una foto con una de las camareras de La Terraza de la Quintana, que colgó la imagen en la cuenta de Instagram del establecimiento.

Katy Perry, este jueves, con Rebeca, una de las camareras de la Terraza de la Quintana.

Katy Perry, este jueves, con Rebeca, una de las camareras de la Terraza de la Quintana. / Cedida

Artesanía gallega

De esta forma, el paso de la cantante por Santiago dejó una imagen muy diferente a la habitual agenda de promoción y ensayos previos a un gran concierto. Su interés por la artesanía local supone, además, un escaparate internacional para el trabajo de los artesanos gallegos, cuyos productos despertaron la atención de una de las artistas más mediáticas del panorama musical. Horas después, la protagonista de este paseo se subiría al escenario de O Son do Camiño para inaugurar por todo lo alto una nueva edición del festival.