A Koeman le sangraron los oídos tras el empate contra Japón. Aun así, pudo dormir con la tranquilidad suficiente como para dar carpetazo a las dudas. Países Bajos, impulsada por el ‘Brobbey Boom’, arrolló a Suecia, rematada finalmente por Gakpo y Summerville. Dumfries fue el mejor socio, con dos asistencias. Lo único que incomodó a los neerlandeses fueron las anticlimáticas pausas de hidratación.
Fue como si hubiera aparecido una Oranje completamente distinta a la del estreno. Brobbey hizo añicos el orden de la Suecia de Potter. Los neerlandeses desplegaron todo su poder por las bandas, con un triángulo mágico formado por Dumfries, Gravenberch y Malen ante un rival demasiado hundido.
Más vuelo para Frenkie de Jong
Los de Koeman apenas tardaron cinco minutos en ponerse por delante. Brobbey culminó un centro letal de Gakpo tras una transición de futbolín en la que resultó imposible seguir la pelota. Con Frenkie de Jong más liberado, Países Bajos minimizó a los suecos y encontró el camino hacia el doblete del delantero del Sunderland.

Ronald Koeman, durante el Países Bajos – Suecia. / SAM WASSON / EFE
Suecia alimentó un espejismo al borde del descanso con un gol anulado a Nygren tras una acción a balón parado que sorprendió a propios y extraños. Con el 2-0 al intermedio, quien movió el banquillo fue Koeman, después de ver cómo Verbruggen repelía un potente disparo de Gyökeres.
Summerville sustituyó a Malen y los problemas regresaron para Suecia. Dumfries dibujó un pase descomunal para que Gakpo batiera por tercera vez a Nordfeldt. Países Bajos era una selección en combustión y alcanzó el 4-0 antes de la hora de partido.
Hasta que Elanga pausó la fiesta. El del Newcastle firmó el tanto del honor sueco tras un pase de Ayari. Summerville culminó la ‘manita’ antes del 90. Un recordatorio contra la relajación que invadió a Koeman tras el pitido final.