Ayer tuvo lugar en el Colegio Nuestra Señora de la Victoria (Maristas) la Asamblea Diocesana cuya fecha de celebración fue anunciada por el obispo José … Antonio Satué en su ‘Carta desde la fe’ del 18 de enero. En ella animaba a todos los fieles a que «como Iglesia Diocesana», acogieran «con alegría y esperanza la tarea de conocer, difundir y aplicar el Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad» y convocaba, «en una primera fase a todos los responsables de pastoral de la Diócesis», para estudiar dicho documento e inscribirse en la la Jornada de Formación celebrada el sábado 11 de abril.
Tras la celebración de la Jornada, comenzaba la segunda fase, en la que invitaba a «las parroquias y sus grupos, a las comunidades religiosas, a las asociaciones laicales y a las hermandades a continuar este trabajo, aplicando el método de la Conversación en el Espíritu para profundizar en el Documento Final». Ese trabajo culminaba ayer con la celebración de la Asamblea Diocesana en la que se reunieron más de un millar de fieles de diversos puntos de Málaga ciudad y provincia, de Melilla (desde donde se trasladaron 40 personas para participar activamente en la jornada), de numerosas hermandades y cofradías, de Fundación Victoria, de movimientos y asociaciones, de delegaciones diocesanas y de congregraciones religiosas. También los 11 seminaristas se unieron a la fiesta diocesana y un grupo de más de 60 voluntarios que trabajaron días antes y horas después para que la jornada fuese lo más acogedora posible. Se ha tratado de dar cabida a «todos, todos, todos» como predicaba el papa Francisco.
A las 9.15 de la mañana se abrieron las puertas del Colegio Maristas para comenzar a recibir al millar de fieles dispuesto a vivir la Asamblea Diocesana. La voz de la periodista Beatriz Lafuente, que condujo todo el evento, daba la bienvenida a quienes iban entrando en el pabellón deportivo del centro educativo. A las 10.00 de la mañana, la delegada de Migraciones, Pilar Gallardo, y el diácono Fernando Moreno, acompañados por varios músicos católicos pusieron las primeras notas musicales a la oración con la que se inició, de forma oficial, la Asamblea Diocesana.
José Antonio Satué, el obispo de Málaga, dio la bienvenida a todos y agradeció la participación en el proceso recorrido desde enero cuyo resultado se expuso en la ponencia marco. Los periodistas Antonio Moreno y Ana Medina, de la Delegación de Medios de Comunicación de la diócesis, presentaron el resultado de las aportaciones de los diferentes grupos de la diócesis sobre el Documento Final del Sínodo.
Moreno y Medina concluyeron su exposición explicando que «después de este primer esfuerzo de recepción y acogida del Documento Final del Sínodo, no hay que guardarlo en un cajón. Esto es solo un comienzo. Hemos vislumbrado urgencias y prioridades, grandes cuestiones y preocupaciones. Sin embargo, el Documento Final es más rico que la selección de temas que hemos reflejado. Debemos seguir bebiendo de toda la sabiduría y riqueza que contiene, así como contrastando nuestra realidad con sus ambiciosas propuestas».
Tras esta primera parte formativa, la Asamblea prosiguió con 12 talleres por los que fueron pasando los participantes (cada uno por dos talleres) en los que, diversos seglares y sacerdotes abordaron aspectos prácticos sobre cómo ser una Iglesia sinodal, con títulos como ‘Formación para una pastoral viva’, ‘El arte de escuchar(nos)’ o ‘Parroquias que acogen, comunidad que evangeliza’.
Al llegar el mediodía, los participantes fueron buscando la sombra de las carpas que se colocaron para la ocasión en el patio del Colegio Maristas para tomar el almuerzo. La solidaridad también estuvo presente en la Asamblea en una barra de bebidas cuyos beneficios se destinarán a los proyectos sociales de la Pastoral del Colegio, y con un puesto de artesanías de un grupo de jóvenes de la Delegación de Misiones que van a vivir una experiencia misionera en Colombia este verano.
Plan pastoral
La tarde continuó con una dinámica del dibujante Patxi Velasco Fano y el cantautor Unai Quirós con la que trataron de explicar «la manera en que se va a elaborar el Plan Pastoral Diocesano. Seguimos un hilo conductor centrado en el Buen Pastor porque estamos convencidos de que el Pastor tiene un plan. La finalidad de este plan es que todos tengan vida en abundancia por lo que debe ser un plan que nos impulse a hacer presente su amor en cada realidad diocesana, escuchando juntos la voz del pastor». La intervención fue acompañada por dibujos y canciones. La palabra, la imagen y la música se unieron para transmitir un mensaje de forma más experiencial y participativa.
Con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Obispo y concelebrada por el centenar de sacerdotes y religiosos participantes, se clausuró una asamblea que no es un punto y final, sino un punto y seguido dentro del proceso de implementación del Sínodo sobre la Sinodalidad en el que esta inmersa la Iglesia de Málaga.