Sandra Barneda calificó anoche de «surrealista» el debate de ‘Supervivientes’ cuando pidió a los concursantes que desvelaran algunos de los misterios que habían quedado sin … resolver. Entonces, los famosos empezaron a confesar todos los robos y trampas que habían cometido a espaldas de la organización.
«Yo robé dos bandejas de pimientos, me las metí en el bolsillo. Me las comí con Gerard y Alvar», confesó Alberto. Darío dijo que robó una lata de comida; Jaime Astrain desveló que hizo lo mismo con una recompensa que ocultó debajo del bañador… Borja explicó que pedía a Claudia que exagerase las broncas para que las cámaras fueran detrás de ella y así él pudiese robar cocos…
No le faltaba razón a Barneda. Si su cara era un poema, al espectador le debieron entrar ganas de cambiar de canal. Si esta edición de ‘Supervivientes’ ha sido floja, las confesiones de los concursantes, anoche, demuestran que la «supervivencia extrema» que tanto vende Mediaset en las ‘promos’ queda completamente en entredicho.
Por lo demás, la gala estuvo marcada por los malos rollos que los concursantes se trajeron de Honduras. A Maica no la felicitó casi nadie porque, como bien dijo ella, solo «el 10%» de los supervivientes quería que ganase. Claudia, por otra parte, decidió romper su amistad con Almudena porque la andaluza no le dio un abrazo cuando ella lo requería. Y Álex Ghita puso la guinda al programa con una petición fuera de lugar que provocó las risas de la mitad del plató.
El preparador físico, que abandonó ‘Supervivientes’ unas horas después de pisar la arena, pidió anoche una «segunda oportunidad». La cara de Barneda se mezcló con las risas de sus compañeros. A Ghita le dio igual porque insistió. Lejos de cesar en su petición, la presentadora le tuvo que llamar la atención por sus numerosas interrupciones en el debate. «La mala educación no la aguanto», le espetó.
El siguiente capítulo de ‘Supervivientes’, en unas semanas, en la versión ‘all stars’, que reunirá a concursantes del pasado que dejaron huella en su edición.