Por primera vez desde su constitución hace más de 20 años, El Pulpo, colaborador oficial la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), se abre a la entrada de un nuevo inversor. La compañía presidida por José Antonio Chacón ha decidido dar este paso tras sellar un plan de reestructuración al que ha dado luz verde esta semana el Juzgado Mercantil Número 3 de A Coruña.
La empresa, que ha recibido en los últimos años el apoyo financiero de Xesgalicia, brazo inversor de la Xunta, sigue en manos de la familia fundadora, José Antonio Chacón y su hijo Jorge. En este contexto, se ha marcado como línea roja no perder la mayoría, si bien el porcentaje que adquiera el nuevo accionista, que podría tener un perfil financiero o industrial, puede alcanzar el 49%.
El Pulpo, que en los últimos años ha dado el salto desde Galicia a otros puntos de España (tiene más de 200 puntos de venta entre tiendas propias, espacios de El Corte Inglés y tiendas multimarca), da este paso tras poner en orden su deuda en un plan de reestructuración que se inició hace meses y que se dilató en el tiempo hasta necesitar una prórroga para extender el periodo de negociaciones.
El visto bueno de los acreedores a iniciar una nueva etapa se ha firmado con la inmensa mayoría de ellos y no se espera que se reciban impugnaciones, según explica a este periódico José Antonio Chacón. De ser así, la decisión de la justicia en primera instancia será firme en unos días.
En esta nueva etapa, El Pulpo mantendrá intactas sus alianzas estratégicas, entre ellas las que tiene con la Real Federación Española de Fútbol. También mantendrá los acuerdos firmados con la Real Federación Española de Deportes de Invierno, la Asociación de Futbolistas Españoles, el Celta de Vigo y el Racing Club de Ferrol.
Una de las piedras angulares de este plan ha sido la externalización de la línea de ropa infantil Nanos, rescatada en 2023 en sede judicial. En esta nueva etapa la marca se conservará pero pasará a ser comercializada por el grupo portugués Pontos Supremos. El acuerdo se ha firmado a cinco años, periodo en el que El Pulpo recibirá royalties derivados de las ventas.
Con este giro que deja a El Pulpo como marca matriz y principal línea de negocio, la compañía, que ha sido asesorada por PwC y Garrigues en el área financiera y legal, respectivamente, no ha necesitado imponer ningún tipo de quitas. La fórmula escogida ha pasado por acordar un año de carencia de pago y un nuevo calendario hasta a ocho años.
«Queríamos sacar adelante el plan de manera honesta», ha insistido el primer ejecutivo, que ha incidido además en que tampoco será necesario ajustar la red comercial de la cadena. Las necesidades de reorganización pasarán únicamente por la puesta en marcha de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en la sede central y orientado al personal corporativo.