El nuevo modelo de examen de Lengua Vasca y Literatura que entrará en vigor la próxima edición de la PAU cambiará por completo la prueba … al endurecer de forma considerable su exigencia. Estas son las líneas generales de un examen que, en opinión de Lourdes Oñederra, miembro de Euskaltzaindia, «muchos profesores de euskera en la Universidad no aprobarían».


  • La Ley de Educación obliga a elevar el nivel de la prueba de Euskera la próxima Selectividad

    Iñigo Fernández de Lucio

  1. Comprensión y expresión escrita
    4 puntos

    Ejercicios competenciales

Este apartado es lo que hasta ahora constituía el grueso del examen (este año, de hecho, sumaba 8,5 puntos). Habrá un texto de carácter «no literario» sobre el que los estudiantes deberán responder a preguntas abiertas de tipo competencial, similar a lo que ha sucedido este año (2 puntos). No habrá posibilidad de elegir entre diferentes preguntas. La redacción (2 puntos) seguirá el mismo esquema de siempre.

  1. Lengua y sociedad
    3 puntos

    Sociolingüística, dialectología, historia…

Es la gran novedad. En el apartado de «idioma» (1,5 puntos) se plantearán dos preguntas y habrá que responder a una. Podrán o no estar relacionadas con el texto del primer apartado. La segunda parte, «sociedad» (1,5 puntos), tendrá dos preguntas y habrá que contestar una.

Se trata del apartado con mayor carga ideológica. En el temario se incluyen conceptos como la diferencia entre lenguas «grandes, pequeñas y minorizadas», los «conflictos lingüísticos», la «sustitución y muerte de un idioma» o la «necesidad y fundamentos de la política lingüística», entre otros. Se pedirá que los estudiantes sean capaces de «reflexionar acerca de la situación diaglósica del euskera y qué implica para la comunidad euskaldun», así como «subrayar que para que un idioma perdure debe tener una comunidad activa de hablantes» o que «una lengua se muere si quienes la conocen no la utilizan o no la transmiten a las siguientes generaciones».

Los estudiantes deben estar preparados para escribir sobre «las razones de que exista más de un modelo lingüístico en el sistema educativo» o exponer «los pros y contras de establecer requisitos lingüísticos en los puestos de trabajo públicos». El documento de la PAU pone ejemplos de preguntas concretas. Una de ellas, sobre «conflictos lingüísticos», es la siguiente: «un erdaldun (no hablante de euskera) se une a una cuadrilla euskaldun. Reflexiona acerca de las consecuencias lingüísticas y propón posibles soluciones». Otra: «identifica los factores que influyen en la sustitución y muerte de un idioma». En definitiva, se pedirá que los alumnos «conozcan y reflexionen acerca de la situación que vive el euskera en el siglo XXI (lingüística, sociolingüística, geográfica, jurídico-administrativa…). También habrá una pregunta sobre ‘euskalkis’ o dialectos del euskera. Los estudiantes deberán identificarlos, ubicarlos geográficamente…

  1. Literatura
    3 puntos

    Nueve autores a estudiar y tres lecturas obligatorias

Al igual que sucede en Lengua Castellana y Literatura, los estudiantes deberán preparar una serie de autores y ser capaces de analizar sus textos, estilo, contexto histórico, movimientos literarios a los que pertenecen… Los autores abarcan los siglos XX y XXI y están divididos por épocas: Literatura de comienzos del siglo XX (los autores a estudiar son Txomin Agirre, Estepan Urkiaga ‘Lauaxeta’ y Xabier Agirre ‘Lizardi’); de los años de posguerra a la modernidad (José Luis Álvarez ‘Txillardegi’, Ramon Saizarbitoria, Gabriel Aresti); y de la modernidad a la posmodernidad (Bernardo Atxaga, Joseba Sarrionandia, Arantxa Urretabizkaia). Además, hay tres lecturas obligatorias: ‘Bi anai’, de Bernardo Atxaga; ‘Aitaren etxea’, de Karmele Jaio; y ‘Azalaren kodea’, de Miren Agur Meabe.

Se plantearán dos preguntas y habrá que responder a una. Los estudiantes «deberán demostrar que conocen las épocas, autores, líneas generales y obras principales». También tendrán que ser capaces de «comentar de forma adecuada los textos literarios, identificar características de textos y autores, relacionar textos concretos con la trayectoria y obra de los autores y explicar las características y tendencias de los mismos, enmarcándolos en su contexto histórico». Además, los alumnos «deberán demostrar que han leído los libros» obligatorios.