Se acaban los calificativos para describir el paso de Benjamín Noval por la categoría júnior tras firmar este domingo en la Vuelta a Besaya … una nueva demostración de poderío. El bicampeón nacional llegaba a la última etapa en la segunda plaza de la general, teniendo el claro objetivo de revalidar el título del año pasado, al igual que hizo en la Vuelta a la Montaña Central.
En una jornada de mucho calor y con dos dificultades montañosas, el Alto de Brenes y el Collado de Cieza, el corredor de la MMR Academy quiso dinamitar la carrera desde lejos. «Al principio de Brenes teníamos claro que había que empezar desde abajo. Me venía bien que se subiese a un ritmo rápido desde el principio. Tengo que dar gracias al equipo, que me hizo una aproximación perfecta», confesó Noval, quien, lanzado en última instancia por su compañero Pelayo Gancedo, se marchó en solitario a 41 kilómetros de la meta.
Poco a poco la distancia con Raúl López (Baqué Movistar Team), el único que parecía aguantarle, iba en aumento y eso a pesar de que el lavianés sufría por el calor. «Al final del puerto me costó un poco, ya que no dejaron pasar al coche y me faltaba agua. Yo creo que me deshidraté un poco. Una vez en Brenes, después de beber bastante agua, me recuperé, encontrándome mucho mejor de cara a meta», declaró el bicampeón nacional, quien aventajó en Los Corrales en 3:31 a López, quien sería segundo en la general, a 5:16, con el polaco Maksymilian Matyasik (Soudal Quick-Step), tercero, a 6:09.
El gijonés Diego Rodríguez (Sidra Menéndez-Las Mestas) cerró su paso por Besaya con una decimoquinta posición en la clasificación general.
Benjamín Noval se llevó además las clasificaciones de la montaña y la regularidad, teniendo como próximo reto los Nacionales de Sabiñánigo, que se disputan este fin de semana, y en los que defiende los títulos de contrarreloj y ruta.