
23/06/2026
Actualizado a las 11:38h.
La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha confirmado la existencia de un brote de sarampión en Tenerife que, por el momento, afecta a cuatro personas y ha obligado al ingreso hospitalario de una de ellas. Según ha informado Sanidad, el origen del brote se sitúa en un caso importado correspondiente a un menor británico que contrajo la enfermedad durante una estancia vacacional en la isla y cuyo diagnóstico fue confirmado una vez regresó al Reino Unido.
Los tres casos asociados al paciente inicial mantienen relación epidemiológica entre sí tras haber tenido algún tipo de contacto. Ninguna de estas personas, con edades comprendidas entre los 45 y los 55 años, estaba vacunada contra el sarampión al no estar indicada la inmunización en el momento en que les correspondía recibirla.
Desde que se tuvo conocimiento de los primeros casos sospechosos, la Dirección General de Salud Pública activó los protocolos de vigilancia, control y seguimiento de contactos con el objetivo de contener la propagación del virus. Las autoridades sanitarias continúan rastreando a las personas que pudieron estar expuestas para detectar posibles nuevos contagios de forma precoz.
Ante esta situación, Sanidad ha insistido en la importancia de la vacunación como principal herramienta para prevenir la enfermedad y frenar su transmisión. En Canarias, la vacuna contra el sarampión se administra en dos dosis, a los 12 meses y a los tres años de edad, alcanzando coberturas superiores al 95 % en la población infantil.
Además, Salud Pública recomienda que las personas nacidas a partir de 1978 que no hayan pasado la enfermedad ni dispongan de constancia documental de haber recibido las dos dosis de la vacuna triple vírica consulten con su centro de salud para completar su inmunización. También hace un llamamiento a las familias para verificar que los menores de tres años hayan recibido ambas dosis previstas en el calendario vacunal.
Las autoridades sanitarias recuerdan que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por vía aérea y puede provocar complicaciones graves, especialmente en menores y personas vulnerables. Entre los síntomas más habituales figuran la fiebre, la congestión nasal, la tos y la aparición de un característico sarpullido que comienza en la cara y se extiende por el resto del cuerpo.
Sanidad advierte de que el aumento de casos registrado en varios países europeos durante los últimos años, entre ellos Reino Unido, está relacionado con el descenso de las coberturas vacunales. Por ello, subraya que mantener altas tasas de inmunización es clave para evitar la reaparición de brotes y proteger a aquellas personas que no pueden vacunarse por motivos médicos.