En los últimos días, las familias y centros afectados por las pésimas notas en el examen de Euskera de la PAU se habían ido resignando … al observar que la EHU descartaba errores en la corrección y que no ponía en cuestión la avalancha de ceros en dos tribunales. Aun así, conservaban un hilo de esperanza y esperaban con ansia la publicación de las notas revisadas. Este lunes llegó el golpe de realidad cuando comprobaron que muchos ceros se habían corregido al alza, sí; pero apenas unas décimas.
«A Sara (nombre ficticio) le han subido de 0 a 0,45. A María de 0 a 0,25!! Andrea de 0 a 0,25, Andrés de 1,5 a 1,78… Una vergüenza, se están riendo en nuestra cara». Los grupos de Whatsapp echaban humo poco después de las 12.00 horas, cuando se hicieron públicas las nuevas calificaciones. A medida que pasaban las horas y se acentuaba el goteo de notas, llegó el abatimiento. «El pronóstico es decepcionante», confesaba un profesor de un centro educativo.
En su colegio, más de la mitad de los estudiantes que han solicitado revisión han visto cómo su nota bajaba, incluso más de un punto entero en algún caso. Y los que subieron, apenas rascaron entre 0,1 y 0,3 puntos más. «O sea, nada», se resignaba este docente. «En mala hora reclamamos, pensarán alumnos y familias. Mejor asumir y callar», se dolía.
«Nosotros en general muy parecido, solo en contados casos han tirado de tercer corrector», explicaba otra educadora. Es decir, apenas han visto varias los resultados. Según los datos difundidos por la EHU, la nota media de Lengua Vasca y Literatura II ha pasado de un 6,32 antes de la revisión a 6,34 tras las correcciones. La nota es muy inferior a la de 2025 (6,81) y 2024 (7,04). Las principales hipótesis para explicar el fenómeno tienen que ver con el aumento de la exigencia con los fallos de ortografía y sintaxis y en la mayor carga competencial de la prueba al eliminar, por ejemplo, el tradicional ejercicio de tipo test.
«Responsabilidad»
La mayor parte de los ceros se han concentrado en dos tribunales en los que se examinaron estudiantes de colegios concertados de modelo A. Los chavales convocaron una protesta la pasada semana y, mientras algunos demostraron pericia con el idioma, otros cometieron numerosos errores al hablar en euskera ante las cámaras. Los vídeos corrieron como la pólvora por las redes sociales y los jóvenes fueron motivo de burla y objeto de graves ataques.
La bronca desatada en redes sociales ha generado preocupación del Gobierno vasco. «Lo que hemos visto los últimos días de todas las partes es muy preocupante, realmente preocupante», dijo la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, en su comparecencia en el Parlamento vasco a petición del PP. «Con el euskera siempre nos movemos en posiciones extremas y existe el riesgo de generar frustración en la sociedad y falta de adhesión (al idioma) entre los jóvenes. Tenemos un reto enorme delante», añadió.