Un ‘namedropping’ de talentos contemporáneos

Esa conjunción se ha plasmado en un namedropping de compañeros de viaje creativo. La llama está producida por White Horse y Apartamento; el diseño de personajes lo firma Jaime Hayon, y la música, Yerai Cortés; el guion de la voz en off es de Leticia Sala y la voz en sí, es de la cantante La Tania; amén de la participación de Isabel Herguera, María Médem, María Trénor, Marc Torices, Jordi Labanda y Khris Cembe.

Para Hayon, que ha diseñado a la protagonista, una cosmonauta que entronca con sus figuritas para Lladró, los Turbo solo tienen palabras de elogio, “quisimos contar con él porque es una persona hipercreativa, que toca 1 000 palos, desde los muebles de BD [la editora de muebles catalana], a la ilustración y la escultura. Es muy proactivo, muy niño, y se ilusionó cuando le invitamos a iniciarse en la animación”.

El vínculo de los cineastas con el ámbito de la publicidad se hace evidente en un salpicar de frases que parecen claims, aunque en realidad son citas de artistas y diseñadores como César Manrique, Antonio Gaudí, Josep Antoni Coderch y Oscar Tusquets.

Fotograma del cortometraje La llama donde vemos al personaje en forma de pjaro en el interior de la sagrada familia

La protagonista de Jaime Hayon en el interior de la Sagrada Familia.

© Fotograma del cortometraje La llama.Sillas y jarrones, pero también pomos, ceniceros y escobillas del wáter

Nos gustaba la idea de ponerle a La llama la banderita de España: hay millones de cosas que la gente usa y ve y tal vez ni saben que fueron diseñadas aquí”, apostillaba del Hierro. Ahí están por ejemplo, la aceitera Marquina, premio Delta de Oro (ADI-FAD) al mejor diseño industrial en 1961; o el cenicero Copenhagen, obra del barcelonés André Ricard en 1966.

Queríamos que fuera muy inclusivo en todo, desde poner a Guillermo Santomá a la silla de Gaudí, piezas de Tusquets y de Marta Armengol”, repasa López, definiendo entre risas la labor de Turbo como la de dos diseñadores de interiores dentro de una casita mutante. De entre la biblia de objetos, destacan el pomo de Gaudí, por su plasticidad. “Nos brinda una imagen muy gráfica, porque se diseñó con él mismo amasando el barro, así que conecta con el significado de este cortometraje, con su llamada a la acción”, argumenta del Hierro.