Científicos de la Universidad Médica de Hainan están desarrollando una vacuna oncológica formada por membranas derivadas de células tumorales irradiadas y nanopartículas de manganeso, capaz de estimular la respuesta inmunitaria frente al melanoma. En ratones portadores de una variante agresiva de este tipo de cáncer y tratados con radioterapia, la …


Científicos de la Universidad Médica de Hainan están desarrollando una vacuna oncológica formada por membranas derivadas de células tumorales irradiadas y nanopartículas de manganeso, capaz de estimular la respuesta inmunitaria frente al melanoma. En ratones portadores de una variante agresiva de este tipo de cáncer y tratados con radioterapia, la vacunación subcutánea estimuló la infiltración del tumor por linfocitos T, cuya proporción fue 11 veces mayor que en los animales tratados únicamente con radioterapia. El grado de infiltración fue hasta 25 veces mayor al añadir al tratamiento un inhibidor de los puntos de control inmunitario, según afirma Fangfang Du, codirectora del estudio.

La investigadora añade que la inmunización subcutánea expandió de manera notable la población de células inmunitarias en los ganglios linfáticos adyacentes al lugar de la inyección e indujo, además, la activación y maduración de las células dendríticas residentes. En cultivos de estas células, las nanopartículas de manganeso actúan como adyuvantes al estimular una vía de señalización que promueve la expresión de moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad de clase II, con la consiguiente potenciación de la presentación de antígenos tumorales, explica Du. Esta nueva estrategia representa una mejora sustancial con respecto a la liberación de antígenos inducida únicamente por la radioterapia, cuyo impacto se ve considerablemente reducido por la inmunosupresión característica del microambiente tumoral.

Aunque las vacunas basadas en neoantígenos personalizados han ofrecido resultados alentadores en ensayos clínicos sobre melanoma de alto riesgo y glioblastoma, la identificación y síntesis de péptidos individuales resulta sumamente costosa, también en términos de tiempo, asegura la investigadora. La utilización de membranas celulares completas obtenidas tras la irradiación permite superar estas limitaciones y posibilita la integración de esta estrategia en el tratamiento de pacientes que reciben radioterapia y se someten a una resección quirúrgica, concluye la científica.


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