Una delegación del régimen talibán afgano ha mantenido este martes una ronda de negociaciones con los representantes de la Comisión Europea y de quince países miembros para tratar de abordar la situación de los refugiados afganos en situación ilegal o aquellos que se consideren un … riego para la seguridad en territorio comunitario. De acuerdo con lo que han difundido los propios talibanes, el resultado de las reunión ha sido «constructivo» y de este primer contacto se pueden esperar «evoluciones positivas», al menos desde su punto de vista. Los representantes europeos, sin embargo, insistieron en que las conversaciones han sido «estrictamente técnicas» y han versado sobre la repatriación de afganos sin papeles que han huido precisamente del régimen talibán y que se encuentran en Europa sin autorización.
Se trata de uno de los trámites más incómodos para la diplomacia europea, que mantiene en su lista de sancionados a varios de los personajes del entorno del régimen talibán. Es la misma postura que mantiene el Consejo de Seguridad de la ONU, que frecuentemente condena sus acciones inhumanas y discriminatorias contra las mujeres. Sin embargo, las presiones de ciertos países como Suecia y Alemania, para reducir las tensiones sociales en torno a la emigración irregular, han forzado al Ejecutivo comunitario a dar este paso sobre el que intentan dejar claro que no equivale en ningún caso al reconocimiento de los talibanes como autoridades legítimas del país.
Los contactos «a nivel técnico u operativo» se iniciaron en enero y han tenido como objetivo coordinar la fórmula para enfocar este problema. Oficialmente, la Comisión sostiene que «los Estados miembros están estudiando la manera de extraditar a las personas que han cometido delitos graves y que posiblemente representen una amenaza para la seguridad», y que por ello está «explorando» este camino. Las reuniones solo inciden en los mecanismos prácticos de cooperación, incluida la identificación de ciudadanos afganos sujetos a una orden de expulsión y la expedición de documentos de viaje para que puedan regresar a su país. Además, el Ejecutivo comunitario insiste en que las expulsiones son competencia nacional.
Los talibanes habrían indicado que pueden aceptar refugiados ya condenados por delitos penales, pero no está claro que lleguen a aceptar a aquellos que simplemente no tienen documentos de residencia. Al término de esta reunión, los delegados del régimen de Kabul han explicado que su interés se centra en que «se respeten los derechos de los afganos» presentes en Europa, lo que contradice con su propia política que no reconoce esos derechos en su propio país.
Al albergar en su territorio las instituciones comunitarias, al Gobierno belga le ha correspondido la amarga tarea de tramitar los visados para personas de las que tiene razones para desconfiar. Un portavoz del Ministerio belga de Exteriores ha reconocido que «los cinco visados de la delegación talibán se expidieron el lunes a última hora de la tarde, después de que el análisis de seguridad llevado a cabo por el Servicio de Seguridad del Estado y nuestro servicio de inteligencia militar indicara que no disponía de información que le permitiera concluir que las personas en cuestión constituyeran una amenaza en territorio belga».
Sin embargo, el visado no era válido más que para entrar en este país; es decir que no hubieran podido viajar al conjunto del espacio Schengen, y solamente para un día. Por lo que se sabe, la delegación de los talibanes pasó al menos cinco días en Turquía tramitando los visados. No se ha informado sobre qué institución va a financiar el coste de este viaje realizado a petición europea.
«Los cinco visados de la delegación talibán se expidieron este lunes a última hora de la tarde, después de que el análisis de seguridad indicara que no eran una amenaza»
Ministerio de Exteriores de Bélgica
La Comisión ha distribuido una nota en la que reconoce que «los servicios de la Comisión y funcionarios de países miembros han mantenido una reunión técnica con los representantes técnicos autorizados por las autoridades afganas ‘de facto’ encargadas del retorno y readmisión» de los nacionales de este país. Hace una semana ya habían pedido a las capitales de los países miembros que designaran a funcionarios y canales de contacto en caso de que desearan interactuar con la delegación durante esta visita semiclandestina. Una veintena de países se habían interesado en el tema, pero finalmente solo han participado quince de los 27 países.
Consulados talibanes en Europa
Entre los 27 países miembros de la UE, Alemania es el único que ya ha aceptado la acreditación de los representantes del régimen talibán en su territorio, con el objetivo de facilitar las expulsiones, pero dejando claro que eso no significa que reconozca la legitimidad de esta dictadura teocrática. Para Kabul, el problema es que todos los demás representantes diplomáticos que se encuentran en Europa fueron nombrados por el régimen prooccidental que ellos aplastaron en 2021. Por tanto, no los consideran legítimos y pretenden que se les autorice a sustituirlos por representantes suyos. El principal interés de los talibanes es ahora establecer estos canales «técnicos» para poder controlar a las comunidades afganas en Europa, dado que gran parte de ellos son disidentes. Ninguno de los países miembros de la UE ha reabierto su embajada en Kabul después de la vuelta de los talibanes al poder tras la debacle de la OTAN.
Los talibanes entraron en Kabul en agosto de 2021 y forzaron una catastrófica retirada de militares y civiles europeos y norteamericanos, lo que constituyó el final de más de veinte años de esfuerzos por instaurar un régimen moderno y abierto en el país. Todos los países miembros y la propia UE cerraron sus embajadas en Kabul.
Actualmente, el único gobierno del mundo que reconoce la autoridad de los talibanes en Afganistán es la dictadura rusa. Otros, como China, Pakistán, Irán, Qatar, Emiratos Árabes Unidos o Uzbekistán, no han llegado a dar este paso, pero sí han intercambiado embajadores, abierto canales diplomáticos o firmado acuerdos. La India es ahora su principal aliado dentro de esta situación excepcional.
