Podría suceder ahora mismo, en cualquier parte o en todas a la vez. Alguien -quizás usted- reproduce el último disco de Dellafuente, ‘Brigado‘, y … se deja llevar. Durante los primeros 30 segundos de cuerdas italianas, ritmos caribeños y trompetas melancólicas, el escuchante se retrepa en el sillón como el que se dispone a repasar un viejo álbum de fotos: la ‘Vida en PNG’. Entonces llega la voz del granadino que dice «vuelvo a caer, no sé dónde está el fondo de to’ esto». Y de pronto caemos todos los demás en tres escenas, en tres tiempos que se fusionan como en una película de ciencia ficción.
Junio de 2024. Quince mil personas desbordan el Paseo del Salón para bailar, corear y arropar a Dellafuente. «Otra noche en Granada», cantó con las manos al aire. El rapero había organizado un concierto gratuito casi por sorpresa, a través de mensajes que corrieron de un lado a otro del país a toda velocidad. Sí, del país, porque hubo gente que tomó autobuses por la mañana para llegar a tiempo a la cita. Esta fue la manera con la que Dellafuente quería presentar su entonces nuevo disco, ‘Torii Yama’. Al terminar, cubierto por gafas y sombrero, dedicó una reverencia a su gente. «Gracias», dijo.
Junio de 2025. El ‘Chino’, el otro apodo de Dellafuente, celebra una década en la música con dos conciertos en el Metropolitano de Madrid. Más de 140.000 personas reviven temas de ‘Torii Yama’ (2024), ‘Lágrimas pa’ otro día’ (2023), ‘Tanteo’ (2022), ‘Milagro’ (2021), ‘Descanso en poder’ (2020), ‘Ansia viva’ (2016) y ‘Azulejos de corales’ (2015). Dos noches inolvidables que fueron un éxito arrollador. «Siento que estos conciertos suponen una despedida de alguna de esas etapas que me trajeron hasta aquí. Me siento agradecido con todo lo que me ha acompañado y todo lo que he aprendido», dijo.
Junio de 2026. Pablo Enoc Bayo Ruiz, nombre real de Dellafuente, que nació en Armilla en 1991, lanza ‘Brigado’, que es como decir ‘gracias’ (‘obrigado’) en portugués pero de manera coloquial. Una suerte de ‘Graciah’ o ‘agradecío’ con acento granaíno. Y ahí está el escuchante -quizás usted-, otra vez, junto a los 4,3 millones de oyentes mensuales que le convierten en uno de los cinco artistas nacionales más escuchados del país. Ahí está, claro, escuchando esa ‘Vida en PNG’ con ciertas resonancias a otras veces que van y vienen y se mezclan con esta, como si fuera la primera vez.
Una nueva puerta

Portada de ‘Brigado’.
(R. I.)
Sin embargo, ‘Brigado’, explica el equipo de Dellafuente en una nota, «no nace desde la celebración de lo conseguido, sino desde la necesidad de abrir una nueva puerta». Así, este álbum supone el inicio de «una nueva etapa creativa», donde el granadino pone el foco en «el disfrute, el amor, la familia y la capacidad de encontrar plenitud en el presente».
En el disco, compuesto por 12 canciones, hay de todo: desde sintetizadores distorsionados y atmósferas oscuras hasta ritmos afrocaribeños y pasajes de gran luminosidad emocional. Esto es lo que Dellafuente llama «música folklórica atemporal». Y no hay ‘casi’ colaboraciones. Casi porque sí que hay un ‘algo’ invitado: 3NOC, que presentan así: «Una nueva identidad artística que expande el universo sonoro del proyecto y lleva a otro nivel la visión musical más orgánica del artista».
El imaginario visual de ‘Brigado’ está desarrollado por el estudio internacional voku.studio, conocido por su trabajo junto a nombres como The Weeknd o Cara Delevingne. «Los visuales nos colocan en la mirada del protagonista de una misión. ¿Se trata de un robo o de un rescate? A lo largo de distintos capítulos, el personaje recupera objetos que han acompañado y simbolizado diferentes momentos de la carrera de Dellafuente. Elementos cargados de significado que son retirados de un museo imaginario para emprender un nuevo viaje y que culmina con la rosa de color rosa pálido como gran símbolo visual del disco».
Los doces temas de ‘Brigado’ son ‘Vida en PNG’, ‘Sin explicacion3s’, ‘Modo Avión’, ‘Na me sabe a na’, ‘Me olvido’, ‘2:3 filipenses’, ‘Espíritu Santo’, ‘La vida te da sorp3sas’, ‘El baile del agua’, ‘Caravaggio’, ‘Mi modo de vida < 3’ y, por último, el ‘Agradecío’ que inspira el título del disco.
Y así, precisamente, termina este tercer salto en el tiempo con un Dellafuente a la vez y en todas partes: «Estoy vacío y lleno, agradecío».