«Solo hay una fuerza motriz: el deseo». La frase es de Aristóteteles. El filósofo distingue tres tipos de deseos: el apetito irracional enfocado en … el placer (epithymía), el impulso o coraje (thymós) y el deseo puramente racional (boúlēsis). El motor del comportamiento es el deseo orientado hacia un bien, el cual se combina con el intelecto práctico para tomar decisiones y alcanzar la virtud y la felicidad (eudaimonía). El deseo está presente en Miquel Navarro (Mislata, 1945) tanto en su trayectoria profesional y biográfica. La mirada creadora, la caricia de las manos, la complicidad, la risa… Se crea y se vive con deseo. Navarro no lo entiende de otra forma.

El impulso, el apetito, la aspiración, el afán y el anhelo visten una carrera de altura para el escultor que se crió entre campos de huerta, acequias, bancales y aperos de agricultores. Él, el único artista español vivo con obra en la Colección Unesco (integrante junto a Picasso, Tàpies, Miró y Chillida), no se ha alejado de la tierra, la que le vio nacer y la que ha marcado su fértil producción. El protagonista en el Guggenheim de Nueva York en la década de los 80 no ha dejado de estar vinculado no sólo a Valencia, donde el IVAM atesora una importante colección de piezas, sino a Mislata.

El deseo de Navarro es permanecer. El premio Nacional de Artes Plásticas (1986) ya está presente en el imaginario colectivo gracias a La pantera rosa y El parotet, ambas situadas en Valencia, pero también a exposiciones de envergadura, como la indivual que hizo en el Pompidou de París.

Para el miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando la idea de persistir se manifiesta, además, de forma física, tangente. Este jueves se inaugura La casa taller, es decir, el museo de Miquel Navarro. Está ubicado en la calle Martí Gadea de Mislata. Es fruto de los anhelos del artista, pero también de su esfuerzo personal y recursos económicos.

Aspira a ser un templo de peregrinaje artístico. Lo que antes era una antigua fábrica de productos químicos mutó a taller y desde mañana será un museo de casi 2.000 metros cuadrados.

LAS PROVINCIAS ha recorrido la instalación que capta la esencia del escultor no sólo por ser el contenedor de la magna obra de Navarro sino por las referencias al universo personal del artista: lo fabril (la grandiosa nave), lo arqueológico (el refugio subterráneo), lo urbano (está en el centro de Mislata), los orígenes (en la localidad natal del escultor), lo mediterráneo (el patio que comunica el hall con la sala principal)…. Todo detalle está cuidado al máximo, por ejemplo, los logos de los baños de hombres y mujeres se diferencian por imágenes de obras de Navarro: una fálica y otra con pliegues rosados.

En la recepción, una fotografía de gran formato en blanco y negro en la que el protagonista es una figura masculina de espaldas y desnuda recibirá a los visitantes. La estancia se completa con un mostrador para la taquilla, una escalera (que da acceso a otra sala expositiva) y un espacio para la lectura, donde Navarro ha depositado su colección de libros personal vinculados al arte. Están distribuidos en varias estanterías que bordean una enorme mesa de lectura. Es una invitación a leerlos.

En la planta superior, conforme se accede desde la escalera de obra, se presenta el ADN artístico de Miquel Navarro: serigrafías, fotografías, lienzos, esculturas de pequeño formato y el documental ‘Territorio humano’.

¿Y las icónicas ciudades de Navarro? ‘Ciudad 74-45’ es una de las más conocidas y se ubica en la sala principal, donde está la esencia creativo de Navarra. El primer impacto es una fotografía XXL en blanco y negro de Miquel Navarro. A la derecha, los ‘guerreros’, un ejército de soldados de alumino de 3,5 metros de altura y 300 kilos de peso. En esta sala, en la planta baja del edificio, se proyecta el audiovisual ‘Dobre perro’ .

La del 25 de junio de 2026 es un fecha importante para Miquel Navarro. Estos días el escultor, de naturaleza generosa y espíritu repleto de bonhomía, vuelve a ser un niño. Experimenta la emoción y los nervios infantiles de estrenar, de inaugurar, de empezar nueva etapa, como cuando se inicia un curso educativo o una nueva fase de la formación.

El artista que ha expuesto en Chicago, Líbano y Taipei abre este jueves su taller, su museo, su casa. El universo de Miquel Navarro escala otro peldaño. Y lo hace en Mislata. Toda una declaración de principios. Porque nadie llega lejos ni permanece sin ellos.