La presencia de un tipo concreto de células del sistema inmunitario en el tumor antes de iniciar el tratamiento puede ayudar a predecir qué pacientes responderán mejor a la inmunoterapia contra el cáncer. Así lo demuestra un estudio de los servicios de Anatomía Patológica e Inmunología e Inmunoterapia de la …
La presencia de un tipo concreto de células del sistema inmunitario en el tumor antes de iniciar el tratamiento puede ayudar a predecir qué pacientes responderán mejor a la inmunoterapia contra el cáncer. Así lo demuestra un estudio de los servicios de Anatomía Patológica e Inmunología e Inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra, publicado en la revista Journal of Clinical Investigation.
La investigación se centra en las células dendríticas convencionales de tipo 1 (cDC1), unas células defensivas que actúan como centinelas del sistema inmunitario y ayudan a activar los linfocitos encargados de reconocer y destruir las células tumorales. Según los investigadores, los tumores con una mayor presencia de estas células parecen estar mejor preparados para responder eficazmente a la inmunoterapia. Por ello, analizar la cantidad y la localización de las cDC1 antes de iniciar el tratamiento podría ayudar a identificar qué pacientes tienen más probabilidades de beneficiarse de este tipo de terapias.
El doctor Ignacio Melero, codirector de Inmunología e Inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra y del Cima Universidad de Navarra, explica que «esta publicación ofrece pruebas de que la abundancia de este subtipo de células del sistema inmunitario funciona como biomarcador en múltiples tipos de cáncer tratados habitualmente con agentes de inmunoterapia. Estos datos, observados en biopsias de pacientes, confirman lo que ya habíamos detectado y publicado en modelos preclínicos».
El trabajo es fruto de la colaboración entre patólogos, inmunólogos y oncólogos del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra. Los investigadores han analizado muestras tumorales obtenidas antes del tratamiento de pacientes incluidos en siete ensayos clínicos. Posteriormente, compararon los datos moleculares con su evolución clínica y estudiaron tanto la presencia como la localización de las células dendríticas en el tejido tumoral.
Según el doctor Álvaro López Janeiro, especialista del Servicio de Anatomía Patológica de la Clínica Universidad de Navarra, «de cara al futuro, la investigación plantea un doble desafío: desarrollar estrategias para compensar la ausencia de estas células en algunos pacientes y trasladar a la práctica clínica habitual los hallazgos obtenidos mediante tecnologías avanzadas».
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