El ingeniero bilbaíno Jon Sustacha, de 69 años, es uno de los dos desaparecidos vascos a los que se busca tras los devastadores terremotos de … Venezuela. Radio Euskadi ha avanzado este viernes que no se sabe nada de este empresario a quien los seísmos sorprendieron en el interior de su piso en Playa Grande, en La Guaira, la zona del país más afectada. Asimismo, se busca a la guipuzcoana María del Coro Barriola, de padres donostiarras y residente también en la ‘zona cero’.
Carteles con la fotografía del bilbaíno desaparecido circulan en redes sociales con la esperanza de dar con su paradero. Según informa ‘El Español’, el hombre tiene un hijo y estaba a punto de jubilarse después de una vida trabajando en Venezuela, donde ha dirigido su propia empresa de aires acondicionados y servicios de refrigeración y calefacción. A sus 69 años, planeaba regresar a su Bilbao natal este mismo año para disfrutar de su nueva etapa vital. Sin embargo, los devastadores terremotos que han asolado el país caribeño lo han cambiado todo.
Hola. Por favor ruego por ayuda. Estaba en su casa en Los Corsarios cuando fue el terremoto. Se llama Juan Luis Sustacha y responde al nombre de Jon Sustacha. Estamos desesperados les ruego ayuda por favor pic.twitter.com/dbPaBrdgb7
— Daniela Mendes (@danimendes31) June 26, 2026
Según declaraciones de su familia al citado diario, Jon reside junto a su esposa Roxana Meneses en uno de los pisos más altos del edificio llamado Los Corsarios y la estructura colapsó. Aseguran que los vecinos solo han podido sacar a «tres vecinos muertos y a una señora que vivía en el primer piso, que sí ha logrado sobrevivir». Su mujer, en cambio, se encuentra bien, ya que poco antes de que la tierra empezara a temblar había salido del apartamento con sus dos perritos para visitar a un sobrino.
Por su parte, la mujer guipuzcoana vivía en el barrio de Los Corales, que según el presidente de la Euskal Etxea, Ibane Azpiritxaga, fue «donde pasó todo lo peor». De momento, no se tienen noticias sobre su paradero. «No se sabe nada de María del Coro», confirmó Azpiritxaga.
El terremoto se produjo en pleno día festivo. El presidente de la Euskal Etxea y otros miembros se encontraban en la sede cuando empezaron los temblores. «La intensidad fue tal que el agua de la piscina se desbordó por completo», explica su presidente.
Por fortuna para el centro vasco, el edificio no ha sufrido problemas estructurales graves, «solo desperfectos menores», a la espera de un reconocimiento más exhaustivo por parte de los ingenieros. Azpiritxaga ha querido destacar la rápida movilización de los jóvenes de la comunidad hacia San Bernardino, una de las zonas donde más edificios se han derrumbado. «Estamos en este momento enfocados en sacar a la gente que está bajo los escombros», explica Azpiritxaga. Vendrá después lo demás.