Santurtzi ha iniciado una investigación propia para tratar de esclarecer las circunstancias en las que murió Ander S.T., un joven de 30 años que … falleció después de ser reducido por policías locales con una pistola táser, el aparato que lanza descargas eléctricas y del que se han dotado varios cuerpos policiales vascos, un caso destapado en exclusiva este jueves por EL CORREO. Tras la publicación, el concejal de Seguridad Ciudadana, Imanol Urrutxua, compareció de urgencia. Confirmó las circunstancias del incidente avanzadas por este diario y anticipó que, además de poner el caso en manos de la Comisión de Control de la Policía vasca –un órgano independiente que analiza la práxis de los agentes de los diferentes cuerpos–, va a efectuar su propia investigación para tratar de arrojar luz sobre lo que ocurrió el pasado lunes, fecha de los incidentes que acabaron con la muerte del joven santurtziarra. En concreto, se está recabando documentación y se están visionando las cámaras de seguridad de la zona para tener una secuencia completa de los hechos.
Tal y como avanzó este periódico y este jueves confirmó el edil jeltzale, la intervención tuvo lugar el lunes por la tarde, en un primer lugar, en las inmediaciones de la comisaría. «El joven –al que se le atribuye algún tipo de problema psicológico– llamó al timbre de las dependencias policiales y salió corriendo», narró el concejal. «Es observado por un agente desde el interior de las instalaciones, que advierte cómo, en la calle de enfrente (José Miguel de Barandiarán), se hace con un bastón de una persona mayor al que, al quitárselo, derriba. Eso provoca que los agentes salieran en su busca», agregó.
Entonces se inició una «persecución a pie por parte de los agentes mientras uno se quedaba con la persona mayor que fue derribada por el detenido», añadió el responsable del área de Seguridad. Los policías siguieron al individuo hasta la calle Cervantes, donde «le reducen con una táser y luego llaman a una ambulancia para que lo trasladen al hospital». Hasta que lograron contenerle, agregó, «se comportó de forma violenta». El sindicato Esan explicó que hasta ese momento el hombre «agredió» con el bastón a los tres agentes, que permanecen de baja debido a las lesiones. Fuentes cercanas al caso afirmaron a este diario que el joven, que padecía problemas psicológicos, también consiguió «robar una defensa (porra) a los agentes y agredirles con ella».
Las pistolas táser incorporan cámaras corporales que graban de manera automática cuando el dispositivo se activa. En este caso, por el momento solo se cuenta con la filmación desde que se activó este dispositivo, no lo que ocurrió antes. Por ello, Urrutxua explicó que, en el marco de las investigaciones, se están buscando imágenes de cámaras de seguridad distribuidas por la vía pública que puedan arrojar más luz sobre lo ocurrido.
El parte de la actuación se realizó a las «16.06», subrayó el concejal, que no quiso ofrecer datos sobre cuándo arrancó la intervención, cuándo se llamó a la ambulancia y cuánto tiempo estuvo el joven convulsionando en la vía pública hasta que se le trasladó al hospital de Cruces, donde moriría dos días después. «Son detalles que forman parte de la investigación y se han puesto a disposición de los órganos competentes», reiteró. Comerciantes de la zona afirmaron a este periódico que la ambulancia tardó en llegar. «A las 17.00 llegué para abrir mi tienda y el chico seguía tirado en el suelo. Más de una hora, hasta que llegó la ambulancia».
«Intención de judicializar»
Allegados han convocado una protesta para denunciar lo ocurrido hoy, sábado, a las 12.30 horas, delante del Ayuntamiento de Santurtzi. Según relataron amigos del fallecido, era una «buena persona», jugó al fútbol durante al menos 8 años y «estaba enfermo, se aislaba un poco por ello». De hecho, cuando sufría episodios de brotes psicóticos, «siempre acudía a la Policía». Fuentes cercanas a la familia, que aducen que la versión que les ha remitido la comisaría es que el joven «sufrió un golpe de calor», afirmaron que tienen la «intención de judicializar» el caso.
Durante la comparecencia de este jueves, el concejal de Seguridad trasladó su «más sentido pésame» a la familia y allegados del joven «en estos momentos de profundo dolor». Los hechos, añadió, «revisten una extraordinaria gravedad y han generado una lógica preocupación. La intervención policial se produjo en un contexto especialmente complejo, tras registrarse agresiones en la vía pública y resultar varios agentes heridos durante la actuación». El Consistorio reiteró su «firme voluntad» de contribuir al total esclarecimiento de lo sucedido con «todas las garantías legales» e informar a medida que el «avance de las investigaciones permita ofrecer información contrastada y veraz».