El mundo de la arquitectura gallega está de luto por la muerte del ferrolano Juan Antonio Pérez López de Gamarra, uno de los profesionales que ayudó a impular el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG). De hecho, la entidad colegial trasladó ayer su pésame a la familia del arquitecto fallecido, que junto a otro grupo de profesionales fue clave entre finales de los 60 y principios de los 70 del siglo pasado para sentar las bases sobre las que se constituiría el COAG, de arranque con más de un centenar de colegiados.
Pérez López de Gamarra fue, de hecho, responsable de la delegación de Ferrol del colegio, presidiéndola durante once años, hasta 2007.
A nivel profesional, tuvo despacho en Ferrol, en el Cantón de Molíns, y fue en su ciudad donde desarrolló la mayor parte de su carrera. De hecho, era admirador del urbanismo militar y de los diseñadores del Arsenal Militar de Ferrol, de los que llegó a decir en un homenaje: «No eran arquitectos, pero hacían arquitectura».

Centro cultural Carvalho Calero, en O Inferniño de Ferrol / Cedida
Dejó pegada en Ferrol con algunas obras importantes
Natural del barrio de Esteiro y vinculado familiar y profesionalmente a Ferrol, Juan Antonio Pérez López de Gamarra también dejó su impronta en la ciudad departamental, donde realizó obras destacadas como la rehabilitación del antiguo Hospital da Caridade (Centro Cultural Torrente Ballester) en 1988, el Centro Cultural Carvalho Calero en 1990, junto a otros arquitectos, y el Estadio Municipal y Centro Deportivo de A Malata entre los años 1993 y 1995.
Este último proyecto, que se planeó a finales de los 80 por parte del Ayuntamiento de Ferrol, también fue una obra coral en la que participaron varios arquitectos, entre ellos Juan Antonio Pérez López de Gamarra, ya que se trataba de un estadio de fútbol rodeado de un complejo deportivo de grandes dimensiones. Fue inaugurado en agosto de 1993, tras una inversión superior a 1.780 millones de pesetas de la época (10,7 millones de euros).