‘Toy Story 5’ resume a la perfección uno de los mayores retos de ser padres en esta época: cómo encontrar el balance entre el tiempo que permitimos a nuestros hijos ver pantallas y cómo motivarlos para que sigan fantaseando con sus muñecos tradicionales. En cada entrega, la saga de animación profundiza en los personajes y sus relaciones al punto de convertirse en un referente para niños y grandes que ven reflejados sus alegrías, conflictos, miedos, sueños y frustraciones en el cine.
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Pionera en la animación digital hace más de tres décadas, esta quinta entrega —que ya se convirtió en un récord de asistencia en América Latina y cuya taquilla mundial ya va por los 330 millones de dólares desde su estreno el 18 de junio— demuestra que las ideas de los equipos creativos de Pixar (ahora en manos de Disney) siguen funcionando y que la adaptación a nuevos entornos, como la tecnología y el empoderamiento femenino, y los retos en el universo infantil también siguen siendo la clave para que ‘Toy Story’ se haya afianzado como una de las franquicias más rentables, entrañables y exitosas de la historia del cine animado.
“Siento que las cosas eran mucho más sencillas para Andy y para Woody, y espero que los niños puedan llevarse mucho empoderamiento de esta nueva película”, asegura Kenna Harris, quien junto con Andrew Stanton dirigió ‘Toy Story 5’. Ella y la productora Lindsay Collins conversaron con EL TIEMPO a propósito del estreno de la película en Colombia.
Bonnie y su muñeca favorita, la vaquerita Jesse, son las protagonistas. Foto:Pixar
La más reciente entrega se centra en Bonnie, una niña dulce y con una imaginación desbordante, pero a la que le cuesta hacer amigos. La vaquera Jessie, su muñeca preferida, tomó las riendas en la habitación desde que Woody se marchó a ocuparse de otros juguetes abandonados para ayudarlos a encontrar una segunda vida. Con la ayuda de Buzz Lightyear y de los demás juguetes, Jessie se propone ayudar a su querida Bonnie a encontrar nuevos amigos; sin embargo, en ese camino aparece Lilypad, una pantalla interactiva con la que Bonnie puede jugar y conversar con los compañeros de su clase de danza, dejando de lado sus viejos juguetes y, de paso, su energía creativa.
Uno de los temas que aborda la nueva película es el manejo de las emociones en los niños, de lo que se habla mucho, pero que se concreta poco. Creo que el cine podría ser una linda forma de conectar esto con las audiencias…
Kenna Harris (K. H.): Absolutamente. Creo que sentimos lo mismo cuando empezamos a desarrollar esa escena que involucraba a Blaze (uno de los nuevos personajes, una niña de 9 años también muy solitaria y amante de sus juguetes), en la que Jesse observa que está pasando por una ansiedad muy similar a la de Bonnie, en cuanto a establecer relaciones: “¿Estoy haciendo las conexiones correctas? ¿Cómo encuentro un amigo que sea como yo?”, se pregunta. Y parte de lo que inspira a Jesse en ese momento es ver que Blaze es capaz de manejar emociones difíciles y calmarse a sí misma de una manera que hace que ella piense: “Dios mío, esta niña no solo es tremendamente divertida y dulce, sino que también podría ser una figura aspiracional para Bonnie”. Esta película, más que cualquiera de las otras de ‘Toy Story’, profundiza directamente en lo compleja que se ha vuelto la infancia.
Creo que uno de los giros más extraordinarios de la historia es que Jesse se ponga al mando…
Lindsay Collins (L. C.): Sí, claro. Todos anhelábamos que Jessie tuviera una película en Pixar. Creo que todos estábamos esperando este momento. Desde ‘Toy Story 2’, decíamos que ella necesitaba tener una de estas películas donde pudiera dirigir. En ‘Toy Story 4’, cuando Woody le dio la insignia para estar a cargo del grupo, fue superintencional y también emocionante ante la perspectiva de que quizás hubiera otra película y, de ser así, que Jessie estuviera a cargo. Pero también, desde el punto de vista del personaje, creo que lo que es tan especial de Jessie es que es muy diferente de Woody. La forma como maneja las cosas y como piensa. Quiero decir, el hecho de que en los primeros 10 minutos tengamos a Jessie sentada en un walkie-talkie con Woody, cuestionándose si todo esto es culpa suya y si es un juguete malo, es algo que a Woody le tomó una película entera en la primera entrega de ‘Toy Story’ para siquiera considerar que algo pudiera ser su culpa. El hecho de que Jessie entre inmediatamente en la película con eso es muy revelador y habla de la profundidad de su personaje y de la gran historia de fondo, del tipo de dolor que lleva consigo, que todos, de algún modo, ya sabíamos de antemano, y que instantáneamente nos hace querer verla sanar y ver cómo va a influir en esta niña de una manera que solo ella podría lograr. Así que creo que fue la combinación de todas esas cosas lo que nos emocionó tanto con el hecho de que Jessie iba a estar a cargo.
Película animada ‘Toy Story 5’. Foto:Pixar
Hay otro tema específico que me hizo reflexionar mucho como mamá y es la relación de los niños con la tecnología. Siento que la película hace una declaración sobre el equilibrio entre el tiempo de pantalla versus el tiempo de juego.
K. H.: Desde el principio, cuando empezamos a desarrollar la película, y como creadores, cada día nos sentábamos a escribir esta historia y nos sentíamos frustrados con la tecnología o nos sentíamos impotentes para establecer límites en el uso de la tecnología con nuestros hijos. Y, como mínimo, sabíamos que no queríamos juzgar a la gente, no queríamos enseñar una lección sobre la forma correcta de hacer las cosas porque la verdad es que probablemente hay un millón de maneras de abordar este problema y solo podemos expresar una manera, que es desde el hogar de Bonnie con la ayuda de sus padres y sus juguetes. Pero nos entusiasmó mucho ver la conexión entre los juguetes y la tecnología y el hecho de qué se trata esa conexión. Hay muchas maneras de conectar con nuestros amigos en línea ahora mismo, pero los juguetes y, principalmente, la imaginación siguen siendo esa herramienta extremadamente valiosa que tenemos y a la que todos tenemos acceso constantemente. No tienes que depender de tu teléfono para acceder a esta parte de ti. Es tan humana y tan necesaria para nuestro crecimiento. Así que, sí, siempre quisimos asegurarnos de reflejar estos desafíos muy honestamente, y también el hecho de que creemos que el tiempo de juego es no solo importante, es algo que necesitamos y que inspirará tanta autenticidad en la clase de conexiones que logremos.
Película animada ‘Toy Story 5’. Foto:Pixar
Mi juguete favorito de Toy Story es Ham (el cerdito), que es ingenioso, tierno e irónico. Me gustaría saber cuál es el de ustedes y por qué.
L. C.: Siento que tengo una respuesta obvia, porque amo a Jessie. La he amado desde ‘Toy Story 2’, lo cual es fácil de decir mientras estamos aquí sentadas hablando de Toy Story 5 porque ahora solo la amo más. Sin embargo, te diré que mi juguete favorito, menos conocido, es Wheezy, de Toy Story 2, el pequeño pingüino que está en la estantería y que tiene su chirriador roto. Cuando lo ves, al instante sientes tanta compasión por él. Es la encarnación de lo que les pasa a los juguetes cuando ya no se juega con ellos, es la naturaleza precaria de ser un juguete. Así que me encantaba Wheezy.
K. H.: Al igual que Lindsay, mi favorita de todos los tiempos siempre será Jessie. ‘Toy Story 2’ fue mi primera película. Me refiero a que la vi de niña, no trabajando en ella (risas). Pero ahora, trabajando en esta película, Karen Beverley, que es la querida esposa de Forky, es muy especial para mí. Creo que es un juguete fascinante con muchas más historias que contar. Así que quiero profundizar más en Karen Beverley y en su historia.
L. C.: Es lo mismo que sucede con Ham, es la reina de las frases ingeniosas o de las respuestas de una sola palabra que te dejan pensando.
SOFÍA GÓMEZ G. – REDACCIÓN CULTURA
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