El zumaiarra Aitor Agirre se colgó la medalla de oro en la contrarreloj de los Campeonatos de España que se celebran hasta mañana en Sabiñánigo. … El ciclista del Smartlog Nest recorrió los 31 kilómetros en 40:15.46 y se llevó el título élite con una exigua renta de 25 centésimas sobre Eloy Terual. El triunfo llega dos años después de conquistar el título sub-23 y supone además su primer campeonato de España con el Smartlog Nest. El corredor de Zumaia, que esta temporada se ha proclamado también campeón de Euskadi élite en ruta y campeón de Euskadi y Gipuzkoa élite de contrarreloj, tiene mañana un nuevo reto con la prueba élite-profesional. «Son 210 kilómetros de sube y baja. Tocará remar mucho», advierte.

– ¿Hasta qué punto esperaba pelear por la victoria?

– Salí a disfrutar, sin presión, sabiendo que había hecho un buen trabajo preparatorio y que podía estar en los primeros puestos, pero no mucho más.

– Pero alguna intuición tendría después de la temporada que viene realizando.

– Hasta el kilómetro 15 cuando Mikel Fernández y Jon Odriozola me dijeron desde el coche que me ponía primero, mi único objetivo era no pasarme de rosca, mirando la pantalla de los vatios, regulando. Yo sabía que estoy bien de forma, las referencias de las últimas semanas me invitaban a pensar que podía hacer una buena crono habiendo ganado el Gervais y cumpliendo con nota un test de aerodinámica que hicimos en el velódromo de Anoeta, pero de ahí a ganar…

– ¿Cuándo se vio ganador?

– Llegué a meta, me sentaron en la silla caliente y no hice más que sufrir. Uno detrás de otro iban llegando a meta, ninguno superaba mi marca, pero yo no las tenía todas conmigo hasta que no entró el último. Este maillot significa muchísimo para mí. Ha sido un año muy duro, especialmente por la pérdida de mi ama a principios de temporada. Me acordé mucho de ella durante toda la contrarreloj y estoy convencido de que, de alguna manera, estuvo conmigo.

– ¿Alegrías como ésta hacen olvidar su intento fallido por pasar a profesionales con Euskaltel?

– Tuve una oportunidad en la Vuelta a Dinamarca, pero salió mal porque no pude acabar el primer día por un problema de anginas. Hoy estoy encantado en este equipo.

– ¿Qué hace especial el proyecto puesto en marcha por Jon Odriozola?

– No he visto nunca el ambiente tan sano que tenemos. Somos una cuadrilla. Ahora me coges en un apartamento que parece más un viaje de fin de curso. Eso no quita para que el trabajo sea muy profesional. Los responsables cuidan todos los detalles y siempre se tiene presente la formación del ciclista, sea estudiando o trabajando. Es un equipo distinto.

– Los resultados avalan ese trabajo.

– Se nos está dando bien. El otro día, en la prueba que acabó en Tolosa del trofeo Euskaldun, nos metimos ocho del equipo en una fuga de treinta y acabamos ganando con Ruiz de Arkaute. El trabajo del equipo fue bestial.

– ¿Teme al calor que pueda hacer mañana en la prueba en ruta?

– Nos hemos preparado también para ello con sesiones de sauna y rodillo. Dos o tres veces por semana cada uno del equipo hace rodillo en casa con la ropa de bici y plumífero puesto. Son 45 minutos a tope, sin ingerir líquidos, hasta poner el cuerpo a 38 grados. Son detalles que luego marcan diferencias.

– ¿Qué le dice el recorrido?

– Son 40 kilómetros para arriba nada más salir y luego vueltas a un circuito en Sabiñánigo. Se irá rápido.