El Kosner Baskonia piensa en la temporada 2026-2027 con varias carpetas abiertas. La más importante, la que respecta a su primer entrenador, Paolo Galbiati. … Aunque al italiano le resta una temporada más de contrato, el firme interés del Barcelona en hacerse con sus servicios este mismo verano ha sembrado incógnitas en una parcela cuyo futuro parecía resuelta desde que arrancaron los play off de la ACB. El club, en cualquier caso, mantiene su postura con el transalpino: reafirma el deseo de que sea su entrenador, descarta ejecutar la opción de corte unilateral de la que dispone hasta el 5 de julio y, a partir de ahí, planifica los próximos movimientos de la plantilla, algunos de ellos ya avanzados.

El interés blaugrana en el artífice del título de Copa del Rey levantado en febrero en Valencia no solo afecta a uno de los azulgranas con contrato para el próximo curso, sino a uno de los pilares para arrancar la próxima temporada. Galbiati firmó un vínculo por dos cursos el verano pasado como parte de un proyecto que ha llegado a su ecuador de forma satisfactoria tanto para el técnico como para el club. El Baskonia ha dejado sensaciones positivas y recuperado una versión reconocible sobre la pista. La pizarra y el carisma del técnico le han convertido en uno de los favoritos de un Buesa Arena que no quiere ni oír hablar de desprenderse del técnico. Pero lo cierto es que se trata de una situación extraña y compleja dados los intereses opuestos del club azulgrana y el Barcelona. Mientras la entidad del Palau no dé un paso adelante y plantee una negociación, que todavía no se ha producido, los despachos azulgranas tienen claro que Galbiati es su hombre. Aunque tampoco está sobre la mesa, por el momento, una renovación del entrenador.

Sin embargo, en esas mismas oficinas se vive una situación casi surrealista con Xevi Pujol. Porque aunque al secretario técnico, que también llegó el verano pasado, le quedan aún dos cursos más de contrato, ha sido el propio Pujol el que ha transmitido al club su deseo de marcharse para fichar por el Barcelona. Otra situación incómoda. No en vano, el que debería ser uno de los responsables de los fichajes de la próxima campaña apuesta a su vez por dejar la entidad y reforzar a un rival directo. El club ha tasado al catalán en unos 300.000 euros. Es la cifra que permitiría su salida. La que dejaría un hueco en los despachos azulgranas pero que también acabaría con una situación excepcional que impacta en la planificación deportiva.


  • El Baskonia se aferra al contrato de Galbiati frente al interés del Barça

    Carlos Pérez de Arrilucea/Jon Aroca

Ese escenario impacta sobre los fichajes que deberán llegar para cubrir algunas vacantes notables. Es segura la marcha de Forrest -que el miércoles se despidió de la afición azulgrana-, Radzevicius, Omoruyi y Edwards. Los cuatro terminan contrato y, o bien buscan un salto económico y deportivo en su carrera o, en el caso del lituano y el neerlandés, el club aspira a encontrar otros perfiles en sus puestos. La renovación de Kobi Simmons ayuda a paliar al baja del base, pero el Baskonia tendrá una de sus grandes tareas este verano en esa posición. Un puesto complicado con un mercado reducido y cotizado.

Xevi Pujol se lamenta de una acción en un partido del Baskonia.

Xevi Pujol se lamenta de una acción en un partido del Baskonia.

(Jesús Andrade)

También será un hecho la salida de Mamadi Diakite. Aunque el guineano tiene contrato y en este caso su marcha depende de que el Dubái abone la cláusula de salida. Su venta dejará un tanto debilitado el juego interior azulgrana, pero también 400.000 euros claves a la hora de encontrar un relevo. En cualquier caso, la pintura baskonista vivirá otros meses agitados tras un año que se empezó a torcer en octubre, tras la inesperada marcha de Luka Samanic. Khalifa Diop, que ultima su recuperación, es el único pívot con contrato y aspira de nuevo a dar el paso adelante que se le reclama.

Vía abierta con Cabarrot

Algo diferente es el escenario con Timothé Luwawu-Cabarrot. Aunque se le daba por perdido dada su excelente temporada y el interés de un Asvel que multiplicará su presupuesto, el club aún mantiene la esperanza en renovar al galo. Félix Fernández desveló la semana pasada en su valoración del curso que el club estaba «trabajando» con él. «Está valorando Baskonia y el rol que le podemos ofrecer», insistió. La entidad se mantiene en la pugna para convencer a un jugador que, de quedarse, daría un salto clave al club. Sus 18,1 puntos en ACB y 18,3 en la Euroliga le han situado como el referente anotador del equipo ante el mal ejercicio de Markus Howard. El estadounidense, que ha perdido atractivo en el mercado, aspira a resurgir en la penúltima temporada de su contrato.

Mientras define esas situaciones, el club también se mueve en el apartado de llegadas. Ha sondeado a Chimezie Metu para el puesto de pívot y tiene encarrilada la incorporación del alero estadounidense DJ Stewart, que llegará con el pasaporte de Macedonia del Norte bajo el brazo. Es decir, sin ocupar plaza de extracomunitario. La convivencia de esas figuras, que esta temporada le ha dado serios quebraderos de cabeza, es otra de las carpetas que tiene abierta un Baskonia que quiere cerrar pronto una: la continuidad de Paolo Galbiati.