El Unicaja 2026/2027 empieza a tener un esqueleto muy reconocible. La renovación de Jonathan Barreiro y el fichaje de Cameron Hunt elevan a diez el número de jugadores con contrato en vigor para la próxima temporada, una base importante para el primer proyecto de Txus Vidorreta en el banquillo del Martín Carpena. El club ya tiene una estructura reconocible, pero todavía queda mucho trabajo por delante en los despachos para completar una plantilla que se quiere más larga, más física y con recursos suficientes para competir en todos los frentes.
A día de hoy, el Unicaja cuenta con contrato en vigor para la próxima temporada 2026/2027 a Alberto Díaz, Kendrick Perry, Melwin Pantzar, Cameron Hunt, Tyler Kalinoski, Nihad Djedovic, Jonathan Barreiro, Tyson Pérez, Olek Balcerowski y David Kravish. Diez nombres que dibujan una parte importante del nuevo equipo, pero que también dejan claro dónde están los huecos principales. El objetivo del club es construir una plantilla de 14 jugadores, una cifra que responde a una conclusión interna muy clara: el calendario exige más fondo de armario y menos dependencia de soluciones de emergencia durante la temporada.

Jonathan Barreiro atiende a la prensa en el Martín Carpena. / Unicajab/Photopress-Mariano Pozo
Apuesta exterior con Pantzar y Hunt como novedades… de momento
La llegada de Cameron Hunt aporta al Unicaja una pieza de mucho impacto en el perímetro. El escolta estadounidense llega para dar puntos, amenaza exterior, bote y capacidad para generar ventajas en situaciones de máxima dificultad. Es un perfil que encaja con una de las necesidades marcadas para el nuevo proyecto: sumar un jugador exterior con capacidad anotadora contrastada y recursos propios para resolver posesiones complicadas.
Con Alberto Díaz, Kendrick Perry y Melwin Pantzar, también novedad de cara al próximo curso, en la dirección, más Hunt, Kalinoski, Barreiro y Djedovic en las posiciones exteriores, el Unicaja dispone ya de un abanico amplio de recursos. Hay defensa, experiencia, tiro, carácter y conocimiento de la Liga Endesa. Pero aún falta una pieza clave: un alero titular que eleve el nivel físico y ofensivo del equipo. Esa posición de tres aparece como una de las grandes prioridades del mercado.
El alero titular, una necesidad estratégica
El fichaje del presunto alero titular será una de las decisiones más importantes del verano. El Unicaja necesita un jugador con capacidad para defender , correr la pista, abrir el campo y tener presencia ofensiva. No se trata solo de cubrir una ficha, sino de encontrar un perfil que encaje en el modelo de Vidorreta y que permita al equipo competir contra plantillas de máximo nivel físico en ACB y Basketball Champions League.
Barreiro seguirá siendo una pieza muy valiosa por su defensa, su conocimiento del club y su capacidad para adaptarse a distintos roles. Pero la configuración actual invita a pensar en la llegada de un tres de jerarquía, un jugador llamado a tener peso desde el primer día y a completar un perímetro que, con Hunt, ya gana mucha pólvora.
El juego interior pide al menos dos piezas más de nivel
El otro gran foco está en la pintura. Ahí hay mucho más trabajo por hacer. El Unicaja tiene asegurados a Tyson Pérez, Olek Balcerowski y David Kravish, tres jugadores importantes, pero insuficientes para afrontar una temporada completa con garantías. La idea pasa por fichar un ala-pívot que también tenga un rol de titular o al menos muy protagonista y un pívot de nivel similar al de los dos «cincos» que ya hay en plantilla. Es decir, no un complemento menor, sino otro interior capaz de sostener minutos de exigencia real.

Tyson Pérez. / FIBA
La llegada de ese «4» será fundamental para definir el equilibrio del equipo. Vidorreta necesita un ala-pívot que aporte energía, amenaza, rebote y capacidad para abrir espacios. A su lado, el nuevo pívot tendría que competir con Balcerowski y Kravish sin bajar el nivel de la rotación. La temporada es larga, las lesiones aparecen y el Unicaja no quiere volver a quedarse corto cuando el calendario aprieta.
La opción de un interior polivalente
Además de esos tres fichajes estructurales, queda por resolver el perfil del último hueco. La ficha 14 del plantel. Una posibilidad es incorporar un jugador polivalente entre el cuatro y el cinco, al estilo de Emir Sulejmanovic, que no está descartado oficialmente, aunque su encaje parece complicado. Ese tipo de pieza daría flexibilidad a la plantilla, permitiría ajustar quintetos y ofrecería una solución útil tanto para partidos físicos como para escenarios de rotación más larga.
Ese perfil híbrido no siempre tendría que ocupar un rol protagonista, pero sí estar preparado para dar minutos de calidad, competir en entrenamientos y responder cuando las lesiones o la carga de partidos obliguen a mover el fondo de armario.
La incógnita Yannick Nzosa
En esa ecuación también aparece Yannick Nzosa. El canterano tiene contrato con el Unicaja y su futuro puede condicionar la composición definitiva de la plantilla. La opción de una cesión está sobre la mesa, pero tampoco puede descartarse que permanezca en el roster como jugador número 14 si el club considera que puede tener recorrido dentro del grupo.

Yannick Nzosa, con contrato en el Unicaja, ha jugado cedido en Fuenlabrada y en Burgos. / FEB
Su caso es diferente al de un fichaje exterior. Nzosa representa una apuesta interna, con margen físico y conocimiento de la casa, pero necesita minutos y continuidad para seguir creciendo. La decisión dependerá del mercado, del diseño final de la plantilla y del papel real que pueda tener en el nuevo Unicaja de Vidorreta.
Cuatro movimientos en proceso para cerrar el mapa
Con diez jugadores ya bajo contrato, el Unicaja tiene una parte importante del camino recorrida, pero no el equipo terminado. Faltan, como mínimo, cuatro piezas para completar la idea. El primer Unicaja de Txus Vidorreta ya tiene columna vertebral. Ahora necesita músculo, centímetros, versatilidad y talento diferencial en las posiciones que quedan abiertas. Pantzar y Hunt elevan el nivel del perímetro, pero el salto definitivo dependerá de los fichajes que están por venir. Ahí se jugará buena parte del techo competitivo del nuevo proyecto.