Los más de 54 litros de agua que se han recogido en Haro en algo menos de una hora ha desbordado las calles de buena … parte de la localidad. En plenas fiestas y en la jornada previa a la Batalla del Vino, la tromba ha causado desperfectos en la localidad, aunque en un par de horas de esfuerzo vecinal, las calles han podido volver a la normalidad.

Pero la tormenta dejará para el recuerdo las escenas de vecinos con el agua hasta la cintura intentando desatascar arquetas y alcantarillas para que colase el agua que ha superado los cincuenta centímetros de altura.

En calles como San Millán de la Cogolla, junto a la plaza de toros de la localidad, los efectos de la tormenta eran fácilmente perceptibles. El agua ha inundado garajes, portales y locales y ha provocado que los servicios de emergencia no diesen abasto, lo que ha obligado a una rápida organización de los vecinos.

Localidades más afectadas por las lluvias

En litros por metro cuadrado

«Estábamos en la terraza, ha empezado a caer la lluvia con una intensidad que no esperábamos. El nivel del agua ha ido subiendo, he bajado corriendo a a sacar el coche, que estaba aparcado en la calle y el agua ya me llegaba hasta la rodilla. Me he metido y lo he llevado hacia la zona del instituto. Todo está inundado, no se da abasto. Es imposible. Todos los vecinos están echando una mano. Ahora hay que esperar a que baje el nivel de agua», ha explica Águeda Crespo, vecina de Haro, minutos después de la tromba.

Vecinos de un bloque de Haro, en el patio interior, tratar de evacuar el agua.

Vecinos de un bloque de Haro, en el patio interior, tratar de evacuar el agua.

(L. L.)

Los agentes se han preocupado por la salud de los vecinos y, de momento, parece que no se han registrado desgracias personales. A las 19.15 horas, el cielo dejaba de descargar y algunas calles comenzaban a evacuar el agua abriendo las tapas de alcantarillas y pluviales mientras muchos evaluaban el estado de sus vehículos y comenzaban a sacar el agua que ha entrado en el interior de bastantes turismos.

«La tormenta ha sido muy fuerte y las alcantarillas no daban para tanta agua. Hemos tenido que salir los vecinos para ayudar y tratar de que se dispersase todo el agua», ha explicado María Perla Gabarri, vecina de una de las zonas más afectadas por el agua en Haro.