Rodrigo Hernández es el capitán de la nueva selección española. Con la ausencia de Morata, el jugador del Manchester City ha cogido las riendas de la caseta, acompañado de Unai Simón, Mikel Oyarzabal y Ferran Torres. En el campo también es un líder, aunque su rendimiento no está siendo tan bueno como tenía acostumbrado al conjunto español.
La grave lesión de rodilla sufrida y algunos problemas musculares que ha tenido en la presente temporada le han impedido estar el el tono que le permitió ganar el Balón de Oro en 2024, pero De la Fuente tiene una fe ciega en él.
Rodri está sufriendo más para cortar las transiciones rivales e imponer su ritmo de juego, algo que repercute en el resto del equipo. Es el encargado principal de hacer circular el fútbol del equipo de un lado al otro, si bien ya no ejecuta tan rápido como antaño y el equipo se resiente.
Pedri se resiente
Pedri, que está a su lado, se encuentra a menudo como la única solución en la medular para la elaboración del juego sin tener a su guardián en la forma óptima. El tinerfeño está asumiendo más fútbol en la base de la jugada, pero es habitualmente el futbolista más marcado por los rivales en la medular y ello le conlleva problemas.

Zubimendi aún no ha tenido participación en este Mundial 2026 / Lavandeira Jr / EFE
De la Fuente, sin embargo, no contempla variar la pieza de su capitán. Y eso que tiene a Martín Zubimendi en la recámara, el medio centro del Arsenal campeón de la Premier League y que ha llegado en perfectas condiciones a la competición.
No solo Zubimendi, también Eric Garcia podría optar al puesto o, incluso, Gavi, quien tuvo que jugar de falso extremo izquierdo en el debut de España ante Cabo Verde.
Encajar a Olmo
En cualquier caso, De la Fuente debe encontrar una fórmula óptima para que el centro del campo se imponga más después de verse muy espeso en los anteriores partidos, con la excepción del duelo frente Arabia Saudí, donde la entrada de Olmo en el once titular fue capital.
De todos modos, al riojano no le acaba de convencer la fórmula de unir a Pedri y Olmo en el mismo centro del campo. La considera demasiada arriesgada frente a rivales físicos en el centro del campo como es Uruguay. También sorprende el papel de Fabián, que ha quedado relegado como un revulsivo después del primer partido frente a Cabo Verde.

Olmo dio brillantez al juego del equipo contra los charrúas / Francisco Guasco / EFE
De la Fuente tiene mucho donde elegir en la medular y contra los charrúas no dio con la tecla con un Mikel Merino todavía en fase de rodaje. España se resintió mucho y no estuvo especialmente lúcida.
Zubimendi y Eric, inéditos
Zubimendi y Eric Garcia, los dos principales candidatos a ocupar esta posición, no han jugado ni un solo minuto, pese a los elogios públicos del seleccionador.
Los futbolistas asumen su rol con profesionalidad, si bien sus méritos durante la temporada han sido suficientes como para tener alguna oportunidad.
El medio ‘gunner’ ya tiró del carro de la selección cuando Rodri estuvo lesionado y lo hizo a muy buen nivel. Su mejor partido con la Roja probablemente fue la final de la Eurocopa del 2024 cuando tuvo que salir en el segundo tiempo y realizó una exhibición de cómo debe jugar un pivote.

Eric Garcia, junto a Pedri, en un entrenamiento de la Roja / Lavandeira jr / EFE
Por su parte, Eric Garcia ha sido llamado como central, pero el altísimo rendimiento de la pareja Cubarsí-Laporte le impide entrar en el once.
El de Martorell, no obstante, podría ser aprovechado para apuntalar el centro del campo. Y más viendo como se entiende con sus compañeros del Barça en esta demarcación.
El debate, por tanto, está en el aire, aunque el seleccionador parece fiel a seguir con Rodri, quien solo descansó tres minutos frente a Cabo Verde para que entrara Nico Williams a la desesperada en busca del gol de la victoria.