Cinco menores de edad y sus tres monitores fueron rescatados este sábado por la Guardia Civil de Montaña de Boltaña, el helicóptero y servicios médicos del 061 al presentar síntomas de agotamiento y deshidratación, y una de las menores además un posible esguince de tobillo, mientras realizaban una ruta por una senda entre Secastilla y Torreciudad, en la comarca de Ribagorza. El operativo de rescate los llevó hasta el parking de Torreciudad, desde donde continuaron por sus propios medios tras ser atendido por sanitarios.

Este ha sido uno de los 21 rescates llevados a cabo por la Guardia Civil y sanitarios del 061 entre el lunes y el sábado de esta semana, la primera del verano oficial y con vacaciones escolares, en diferentes puntos del Alto Aragón, para auxiliar a 44 personas, muchas de ellas con agotamiento y deshidratación, otras tras haberse extraviado otras con heridas de diversa consideración.

Cronológicamente, el lunes día 22 fueron rescatados tres senderistas, de 55, 55 y 62 años y vecinos de Murcia y Pamplona, desde la Brecha de Llorás (Parque Natural Posets-Maladeta) con síntomas de agotamiento y alguno de ellos con cortes no sangrantes y un esguince leve de rodilla.

Hasta 6 personas fueron rescatadas el martes día 23 en 4 operaciones. Un hombre y una mujer de 34 y 30 años de Orense que se habían extraviado en las inmediaciones de Tramacastilla de Tena fueron evacuados; al igual que una parapentista francesa de 36 años que se fracturó un pie en el aterrizaje en un paraje de Cajigar; mientras que un vizcaíno de 65 años fue auxiliado en el collado de Linza (Ansó) por agotamiento y deshidratación.

Ya por la noche, pasadas las 21:30 horas, se comunicó que dos senderista se habían desorientado en las inmediaciones de Monte Perdido y no podían continuar. Efectivos del Greim de Boltaña se desplazaron hasta donde se encontraban y, tras pasar la noche con ellos, fueron rescatados a la mañana siguiente por el helicóptero.

El miércoles se auxiliaron a diez personas en 4 intervenciones. Una senderista de 50 años de Lérida sufrió un esguince de tobillo tras tropezar en la cascada del Pino (Panticosa); una senderista francesa de 60 años se encontró indispuesta, sufriendo vómitos y mareos, cuando estaba en el collado de Anzotiello (Ansó); y un parapentista de 57 años y vecino de Huesca resultó con una fractura de peroné y contusiones en la espalda tras golpearse con unas rocas en el Monte del Tobazo (Canfranc Estación).

Ese mismo día, siete senderistas franceses de entre 19 y 65 años se desorientaron cuando realizaban un actividad de alta montaña en la zona de punta Narronal (Fanlo) y la Guardia Civil tuvo que salir a su auxilio, trasladándolos al refugio de Bujaruelo.

El jueves hubo únicamente dos salidas de los equipos de montaña de la Guardia Civil para socorrer a una senderista holandesa de 72 años que había sufrido una caída en la Senda de los Cazadores (Parque Nacional de Ordesa) y a un ciudadano francés de 67, que fue rescatado de noche. En concreto, la operación se desarrolló entre las 21:15 y las 9:15 horas, ya que el hombre se cayó en la Senda del Balcón de Pineta y tras ser evacuado al Benasque se llevó al Hospital de Barbastro.

Durante la jornada de viernes se practicaron cuatro intervenciones para rescatar a 5 personas. Un barranquista de 24 años de Barcelona fue trasladado en estado grave al Hospital San Jorge de Huesca tras colisionar con una roca al saltar en una poza en el Barranco Gorgas Negras (Bierge). Con un posible esguince de tobillo fue rescatado un guipuzcoano de 49 años tras sufrir una caída en el Refugio de España (Villanúa) mientras realizaba senderismo; y una senderista de 28 años de Alsasua fue evacuada a la Pradera de Ordesa primero y después al Hospital San Jorge presentaba laceraciones profundas y escoriaciones en una pierna tras sufrir el impacto de un desprendimiento de rocas.

Por último, el viernes fueron socorridas dos senderistas de Getafe (Madrid) de 54 años con síntomas de agotamiento cuando se encontraban en el aparcamiento de Espigantosa (Sahún).

El sábado fue el día de más operaciones de rescate con el mayor número de personas auxiliadas. Además de los cinco menores y sus tres monitores citados, ese día se evacuó a una montañera de 34 años de Gijón desde la Pala de Ip (Canfranc) con una fractura abierta en la pierna y contusión en la cabeza.

Una menor de Valencia, que estaba con su padre, en el Balneario de Panticosa fue rescatada tras sufrir un desvanecimiento por un posible golpe de calor, que le provocó una fractura abierta en la pierna y una contusión en la cabeza. También fueron rescatados dos alpinistas belgas, de 13 y 62 años, en el pico Perdiguero (Benasque), por agotamiento; dos senderistas de Hernani (Guipúzcoa) de 53 y 54 años, por extravío y agotamiento en el ibón de Estanés (Ansó); y cuatro montañeros ilesos de 25, 31, 32 y 33 años (tres de Zaragoza y uno rumano) que quedaron enriscados cuando realizaban una progresión por terreno abrupto en el Pico Baudrimont, en Bielsa.