Miguel Zugaza regresó este lunes al Museo del Prado del que fue director durante 15 años, entre 2002 y 2017, cuando volvió a Bilbao para … liderar el Bellas Artes que ya había capitaneado desde 1996. En la capital le ha recibido esta mañana Miguel Falomir, actual responsable del Prado, que se ha hermanado con el Bellas Artes en el homenaje que éste dedicará a uno de los coleccionistas internacionales más importantes y benefactor de ambos museos y de muchos otros con sus donaciones, el empresario y mecenas Plácido Arango (Tampico, México, 1931-Madrid, 2020), con quien Zugaza coincidió durante buena parte de su mandato pues fue presidente del Patronato del Prado. Como una de las primeras exposiciones de la reapertura y durante los próximos cuatro años, la pinacoteca bilbaína exhibirá de forma escalonada y rotatoria en sus cinco primeras salas más de un centenar de obras procedentes de la institución madrileña, del Museo de Bellas Artes de Asturias, del Metropolitan de Nueva York o del San Diego Museum Of Arts, entre otros.
Pero, ¿quién fue Plácido Arango? ¿Cuál es su conexión con Euskadi? Nacido en México hijo de un emigrante asturiano, se casó allí con la hija de unos exiliados vascos, Maite García-Urtiaga, de padre bilbaíno y madre de Santurtzi. Fue su suegro, Martín García Urdaneta, admirador de Zuloaga al que le gustaba coleccionar arte vasco, «quien le introdujo en el mundo del arte, se llevaban excepcionalmente bien y se convirtió en una inspiración para él», recordó su hija, Maite. «Nuestro padre fue un coleccionista muy discreto, se informaba y estudiaba mucho hasta que compraba. A veces no nos enterábamos ni nosotros hasta que veíamos el cuadro colgado en casa», añadió. Plácido Arango se afincó después en España a mitad de los años 60 y logró una fortuna con los primeros supermercados del país, la cadena Aurrerá y el Vips, fundados anteriormente en México junto a sus hermanos y que finalmente vendió. Se convirtió en uno de los máximos benefactores del circuito museístico español por sus donaciones y fue presidente del Patronato del Prado entre 2007 y 2012, cuando pasó a ser patrono de honor.
En el acto de presentación en Madrid de esta iniciativa, estuvieron los tres hijos del coleccionista, Plácido, Francisco (Paco Arango, el cantante) y Maite Arango García-Urtiaga; la artista donostiarra y última compañera sentimental del mecenas, Cristina Iglesias; Alfonso Palacio, director adjunto de Conservación e Investigación del mismo; e Ibone Bengoetxea, vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política lingüística del Gobierno vasco, quien señaló que «la reapertura del Museo de Bellas Artes de Bilbao representa mucho más que la inauguración de un edificio renovado. Es la expresión de una apuesta de país por la cultura y por unas infraestructuras que fortalecen nuestra identidad compartida y proyectan Euskadi al mundo».

Zugaza asiste en 2008 a la presentación en el Museo de Bellas Artes de Bilbao de la obra ‘Retrato de la Marquesa de Santa Cruz’ de Goya, cesión temporal del Prado que él presidía de la obra donada por Arango. También estuvo el entonces alcalde, Iñaki Azkuna.
(Maite Bartolomé)
El homenaje será una de las maneras con las que la pinacoteca bilbaína celebrará su reapertura a partir del 5 de octubre, al término de la ampliación que la ha convertido en una institución con tres edificios unidos por el nuevo Atrio Arriaga: el clásico de 1945, el moderno de 1970 y el recién creado Agravitas. Zugaza destacó que «este reconocimiento a la aportación de Arango a numerosas colecciones públicas mediante donaciones, depósitos y préstamos de obras de arte ha suscitado una amplia adhesión al proyecto. Museos y colecciones de referencia en Europa y América participarán en él. De este modo, Bilbao se convertirá en el centro de un homenaje de alcance internacional a una de las figuras más significativas del coleccionismo contemporáneo».

‘Bodegón con membrillo, repollo, melón y pepino’ de Juan Sánchez Cotán, donado por Arango al San Diego Museum of Art y que vendrá a la exposición del Bellas Artes.
(E. C.)
El director del Bellas Artes quiso hacer hincapié en el papel que ha desempeñado la familia del coleccionista, «gracias al generoso compromiso de cesión de obras por parte de sus hijos». Como ejemplo, en el nuevo atrio -el ‘corazón del museo’ en palabras de Norman Foster- reposa ya la escultura ‘Bilbao’ de Richard Serra, que regresó al museo precisamente donada por los descendientes del coleccionista. Junto a ella, decoran este nuevo espacio de unión el ‘Monumento a Arriaga’, de Francisco Durrio, y ‘Lugar de encuentros IV’, de Chillida. El Bellas Artes recibió además del propio Arango en 1996 el lienzo de pequeñas dimensiones de Luis Paret ‘Escena de aldeanos’ (fragmento de una ‘Vista de Fuenterrabía’ que el museo poseía incompleta), y en 2021 sus hijos donaron la obra de Zuloaga ‘Picador gitano’.

Zugaza y Arango se saludan en 2018 en presencia de la artista Cristina Iglesias durante la inauguración de una exposición en el Bellas Artes de Asturias con obras donadas por el coleccionista.
(Mario Rojas)
Como recordó en su discurso Alfonso Palacio, en su colaboración con el Prado, destaca su mediación para que, en 1984, el experto John Brealey dirigiese la restauración de ‘Las meninas’ de Velázquez, ya que Arango era también patrono del Metropolitan Museum de Nueva York, donde Brealey trabajaba. En 2015 donó al museo madrileño 25 obras maestras de su colección de arte antiguo, que se unieron a los 80 grabados de la serie ‘Caprichos’ de Goya cedidos en 1991. En el Bellas Artes de Asturias también cuentan con piezas suyas, debido a sus orígenes.
Zugaza suele insistir en la importancia que han tenido los coleccionistas y sus donaciones a la hora de conformar la colección del Bellas Artes de Bilbao, de hecho, más del 70% de su colección ha llegado por esta vía. La iniciativa con la que se conmemora la labor de Arango se titula ‘La búsqueda del comienzo’, por un texto del escritor mexicano Octavio Paz (1914-1988), amigo personal del homenajeado: «Alude a una voluntad de búsqueda apasionada en la que terminan por converger el origen y el porvenir. Con este espíritu de continuidad, más de cien obras de la colección Arango formarán parte, hasta finales de 2030, de distintos itinerarios expositivos».
Aunque se desconocen cuántas y qué piezas llegarán desde el Prado o el Bellas Artes de Asturias, sí se saben algunos de los creadores, y el museo bilbaíno señala a un grupo «excepcional de obras de arte español clásico», con autores como Pedro de Campaña, El Greco, Ribera, Zurbarán, Van der Hamen, Murillo, Antonio Pereda, Goya, Fortuny o Zuloaga. «El arte moderno y contemporáneo conducirán también al arte español, esta vez acompañado por una visión más internacional», gracias a los ejemplos de Kees van Dongen, Albert Gleizes, Joan Miró, Germaine Richier, Jean Dubuffet, Antoni Tàpies, Andy Warhol y John Chamberlain, entre otros.

‘Esfera nº1’ de Gego.
(E. C.)
Sí se sabe, sin embargo, que el Metropolitan de Nueva York, del que fue patrono Arango, cederá el lienzo ‘Santa Catalina de Alejandría en prisión’, de Paolo Veronese. El Museo de Arte de San Diego participará con el célebre ‘Bodegón con membrillo, repollo, melón y pepino’ de Juan Sánchez Cotán, «obra cumbre del inicio del género de la naturaleza muerta en el arte español, precisamente uno de los principales intereses coleccionistas de Arango». El ‘Retrato de niña’ de Velázquez, prestado por la Hispanic Society de Nueva York, «dará testimonio de los anhelos coleccionistas que quedaron sin cumplir». Zugaza destacó, además, que habrá una obra «que comparte la filosofía de este proyecto, ‘Esfera nº 1’, de la artista venezolana Gego, procedente de la colección de Patricia Phelps de Cisneros, quien, ha comprometido su donación al Museo de Bellas Artes de Bilbao en memoria, precisamente, de su buen amigo Plácido Arango».

‘Santa Catalina de Alejandría en prisión’, de Paolo Veronese, donada por Arango al Metropolitan, estará en Bilbao.
(E. C.)
A todo esto añaden que la escultura monumental «adquirirá protagonismo prolongando espacialmente este proyecto» hasta las plazas de acceso al museo -con obras de Pablo Palazuelo y Cristina Iglesias; el nuevo Atrio Arriaga -donde colgará el ‘Homenaje a Calder’ de Chillida-, y la terraza de escultura al aire libre, que albergará una pieza de Anthony Caro. El museo ha anunciado que ha creado la Cátedra Arango, programa académico que se inaugurará en otoño con una clase magistral a cargo de Keith Christiansen, historiador del arte y conservador emérito de Pintura Europea del Metropolitan Museum of Art.