Se acerca el cierre del ejercicio económico 2025/26 y el FC Barcelona sigue trabajando en la ‘operación salida’. Tras cerrar el fichaje de Anthony Gordon, y mientras cocina a fuego lento la llegada de Julián Álvarez, el gran objetivo del verano, la dirección deportiva liderada por Deco centra sus esfuerzos en solucionar el futuro de algunos futbolistas de la plantilla con los que Hansi Flick no cuenta de cara a la próxima temporada.
El martes pasado, sin ir más lejos, el Barça anunció el traspaso de Iñaki Peña al Panathinaikos a cambio de unos tres millones de euros. La entidad culé resolvió el futuro del portero alicantino para intentar hacer un ‘sprint’ final y liberar masa salarial antes del 30 de junio, aunque parece difícil que, más allá de la de Ansu Fati, los responsables deportivos culés logren cerrar alguna otra carpeta antes del próximo miércoles.
Ansu Fati, contrarreloj
Todos los caminos de Ansu Fati van en la misma dirección: el Mónaco adquirirá en propiedad al delantero de 23 años, que esta última temporada ha jugado cedido en el conjunto del Principado y ha marcado 11 goles en 25 partidos. El canterano blaugrana firmará con su nuevo club para las próximas temporadas y el Barça espera recibir los 11 millones de euros de la opción de compra pactada el verano pasado.
La dirección deportiva barcelonista deseaba incluir una opción de recompra para recuperar a Ansu Fati en caso de considerarlo oportuno en el futuro cercano, pero el Mónaco no lo ve con buenos ojos y es muy posible que desde los despachos de la Ciutat Esportiva Joan Gamper se tengan que conformar con la fórmula de derecho de tanteo más un porcentaje en caso de venta. La intención de todas las partes es cerrar y oficializar el movimiento antes del 30 de junio.
Casadó y Bardghji, en busca de la mejor opción
La situación actual de ambos, aunque cada caso es diferente, puede resumirse de la misma forma: tras hablar con Flick, tienen claro que no pueden estar en la plantilla del Barça el año que viene y muchos pretendientes andan tras sus pasos… pero quieren escoger muy bien su destino y tomarse su tiempo, algo que el club, como no podría ser de otra forma, respetará.
Marc Casadó tiene muchas propuestas sobre la mesa. Italia, Portugal, Arabia Saudí, el propio Mónaco… El centrocampista de Sant Pere de Vilamajor ha sido vinculado incluso con el Atlético de Madrid. El Barcelona espera obtener unos 20 millones de euros por el traspaso de un jugador que se hizo un hueco en el primer equipo en el primer año de Hansi Flick en el banquillo, pero que en el segundo curso ha jugado mucho menos de lo indicado y deseado por un futbolista de 22 años (1.397 minutos).
El caso de Roony Bardghji es diferente por el formato de la operación. La idea es que salga cedido o, como mucho, traspasado con opción de recompra. La entidad culé no quiere perder el ‘control’ de un extremo que, a pesar de compartir posición con Lamine Yamal, ha dado muestras de su calidad en las pocas oportunidades que ha tenido. La Premier League ha llamado a su perta; el último en hacerlo ha sido el Brighton.
En cualquier caso, salvo sorpresa mayúscula las salidas de Casadó y Bardghji no se cerrarán en los próximos días. Todavía no hay ninguna negociación avanzada y estos procesos requieren sus ‘tempos’. La idea es que tampoco se demoren demasiado y que sus situaciones se aclaren durante el mes de julio.
¿Y Ter Stegen?
Su cesión al Girona no salió nada bien. Se lesionó después de su segundo partido con el conjunto de Montilivi y no pudo ayudarlo a intentar evitar, sin éxito, el descenso. Sus problemas musculares le han impedido disputar el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y la pérdida de categoría del Girona le ha cerrado la puerta a seguir en el equipo catalán. Aun así, el aterrizaje de Míchel en el Ajax le podría abrir las puertas del equipo de Ámsterdam.
Las relaciones entre Marc-André y el Barça son buenas. El conflicto del pasado verano está superado y ambas partes están interesadas en encontrar una solución beneficiosa para todos. El portero alemán no quiere la carta de libertad y no se descarta un pacto para rescindir el contrato que expira en 2028. Lo más probable es que vuelva a salir cedido a pesar de que en este supuesto el ahorro financiero sería menor porque la entidad blaugrana debería asumir parte de la ficha.
Más allá de todos estos futbolistas, también hay ‘ruido’ sobre el futuro de otros miembros de la plantilla como Alejandro Balde, Ronald Araujo, Jules Koundé o Raphinha, pero de momento solo son rumores y Deco, hasta que no reciba un interés firme, no lo estudiará. Si algo tiene claro el director deportivo azulgrana, sin embargo, es que el bloque debe mantenerse y continuar creciendo a nivel competitivo con incorporaciones diferenciales.