«Hay historias que merecen ser contadas y lugares que merecen ser recordados». Con estas palabras introdujo este martes la concejala de Cultura, Montserrat López … Moro, el reconocimiento a «la trayectoria y el ingenio» de Mercurio, un pequeño negocio familiar de iluminación y alumbrado cuya impronta quedó grabada para siempre en su fachada, ubicada en el número 17 de la céntrica calle Uría de Gijón.

Al son de la gaita y el tambor, el Ayuntamiento descubrió esta mañana la placa del proyecto ‘Memoria de Gijón’, iniciativa que busca recuperar historias que muchas veces quedan ocultas con el paso del tiempo y devolverlas al lugar donde sucedieron. «Cada placa es una invitación a detenerse unos minutos, mirar una fachada con otros ojos y descubrir que detrás de ella ocurrió algo que merece seguir siendo conocido», señaló la edil.

Y lo que esta placa reconoce es «el ingenio, curiosidad y confianza en el futuro» de su fundador, Mercurio Martínez Rodríguez, fallecido en 2010. Corría el mes de agosto de 1958 cuando, este industrial y deportista gijonés, protagonizó uno de esos momentos que marcarían un antes y un después en la ciudad: con una antena artesanal, construida por él mismo, consiguió captar por primera vez una señal de televisión en Gijón y contempló junto a sus empleados una carrera de caballos retransmitida por la BBC. «Hoy puede parecernos algo cotidiano, pero hace casi 70 años fue realmente extraordinario. Un pequeño gran acontecimiento que abrió en nuestra ciudad la puerta a la era de la televisión», remarcó López Moro.

De padre a hijo

La placa también homenajea la continuidad del establecimiento. Hoy es Mercurio Martínez García, hijo del fundador y heredero de su nombre, quien mantiene vivo el negocio. «En una época en que el comercio de proximidad afronta importantes desafíos, mantener abierto un establecimiento familiar durante generaciones es conservar una parte de la identidad de nuestro barrio», apuntó. Por eso esta placa «no solo rinde homenaje a quien hizo posible aquel hito tecnológico en 1958, sino que reconoce también a quienes han sabido preservar este legado hasta nuestros días».

El hijo del fundador tenía 10 años cuando sucedió aquello y a día de hoy aún se acuerda «perfectamente». «Esta casa estaba todavía sin terminar, solamente estaba la estructura. Se veía la playa perfectamente, era un horizonte despejado y mi padre pensó en captar la señal con el televisor que se había comprado, como así fue», relató, visiblemente emocionado. «Era un ser excepcional».

Al acto, organizado con la colaboración de la comunidad de propietarios del edificio, asistieron familiares y numerosos vecinos del fundador, así como buena parte de transeúntes que cumplían con sus labores cotidianas y ovacionaron el reconocimiento. También acudieron los portavoces de IU y Podemos, Javier Suárez Llana –impulsor de la iniciativa– y Olaya Suárez, respectivamente. «Esto va a quedar aquí para siempre», celebró Mercurio hijo.