El incendio forestal declarado este martes en la Sierra de Alcubierre, en la localidad zaragozana de Leciñena ha arrasado 1.000 hectáreas en dos horas y media, según ha explicado el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) en la Sala de Crisis del 112. El fuego ha comenzado a las 15.50 horas y, ante la gravedad de la situación, el Gobierno aragonés ha activado el Plan Especial de Protección Civil de Emergencias en situación operativa 2, lo que a su vez implica la activación de la Unidad Militar de Emergencias (UME). «No somos nada optimistas», ha indicado Bermúdez.

Solo un día después de que quedara controlado el incendio de Tamarite (Huesca), Aragón se enfrenta a otro fuego que es «mucho, mucho más preocupante», ha afirmado Bernúdez, porque es prácticamente todo masa forestal en un momento en el que parecía que el mapa de riesgo de incendios era «bastante mejor». Se han dado, ha añadido, unas circunstancias «muy graves», con altas temperaturas, de hasta 35 grados, y una alta velocidad del viendo, el cierzo, que han hecho que la humedad relativa fuera «bajísima».

EL hecho de que esta noche la humedad esté por encima del 30%, casi al punto de rocío, va a ayudar a que baje el nivel de las llamas, pero este miércoles habrá fuertes rachas de viento, por lo que se espera, ha reconocido, «un día muy duro» para los equipos de extinción. «No somos nada optimistas y hay que seguir trabajando mucho con todos los medios para intentar mejorar las circunstancias del incendio», ha dicho. El despliegue de medios, por tanto, es «brutal», con los terrestres de Infoar, el Miteco y la UME que van a seguir trabajando por la noche, a la espera de que con el alba se vuelvan a incorporar los medios aéreos.

Intentan, ha detallado, buscar los flancos del incendio para frenarlo, a pesar de lo que cual el fuego ya ha cruzado a la provincia de Huesca y avanza hacia el municipio de Robres. En todo caso, no se esperan, a corto plazo, afecciones para los ayuntamientos ni tener que decretar ningún tipo de confinamiento o evacuación, aunque los equipos están atentos a la evolución del humo y de las llamas que, según la vicepresidenta del gobierno, Mar Vaquero, ha podido ser causado por una cosechadora.

Aragón pedirá ayuda a otras comunidades autónomas

Aragón va a pedir ayuda a Cataluña, Valencia y Castilla de León y alertar al ministerio por si se necesitara un segundo avión anfibio foca, no porque no haya medios suficientes, sino porque es necesario hacer relevos mañana para que los pilotos descansen ante un día que va a ser «muy duro». También ha informado de que la carretera A 129 (Zaragoza-Sariñena) está cortada entre Leciñena y Alcubierre (puntos kilométricos 25 al 39).

La vicepresidenta y portavoz del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, se ha trasladado al Puesto de Mando Avanzado, situado en el campo de fútbol de Leciñena, para seguir el trabajo de los equipos de extinción. «No está previsto que afecte a los núcleos de población aunque el viento a favor lo está haciendo avanzar. Por ahora, la llamas han dañado terreno agrícola y matorrales», ha explicado Vaquero en declaraciones a los medios de comunicación.

El dispositivo de prevención y extinción de incendios forestales Infoar del Gobierno de Aragón ha desplazado al lugar cuatro brigadas transportadas con helicóptero desde Bailo, Ejea, Peñalba y Brea a los que se suman un helicóptero de coordinación, tres brigadas terrestres y dos autobombas. En total, en la zona trabajan unos 250 efectivos

Por su parte, el Gobierno de España ha desplazado, a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), dos brigadas helitransportadas con helicópteros de la Brif Daroca; un avión anfibio FOCA; dos aviones anfibio ligeros; un helicóptero con base en Plasencia del Monte y maquinaria pesada buldócer.

Con respecto a las causas que han originado las llamas, Vaquero ha apuntado a que podría haber sido una cosechadora. Además, la vicepresidenta del Gobierno de Aragón ha vuelto a lanzar un mensaje de prudencia: «Estamos en unas fechas muy complicadas, va a ser un verano duro en el que tenemos que confiar en la coordinación de todos nuestros operativos y combatir de la mejor manera posible».