El traspaso definitivo de Ansu Fati al AS Mónaco sigue dejando nuevos detalles. Después de que el FC Barcelona hiciera oficial su salida y confirmara que se reservaba un porcentaje de una futura venta, desde Francia han trascendido ahora las condiciones que han permitido cerrar una operación que ambas partes llevaban semanas negociando.

Según informa el diario Nice-Matin, el delantero de la Masia ha realizado un importante esfuerzo económico para garantizar su continuidad en el conjunto del Principado. El futbolista, de 23 años, habría aceptado una rebaja de su salario con el objetivo de firmar un contrato de larga duración y asegurar su futuro deportivo en el club monegasco, con un acuerdo que le vincula al Mónaco hasta junio de 2030.

Ansu disputó 30 partidos oficiales con el Mónaco, en los que anotó 12 goles, unas cifras que terminaron de convencer a la dirección deportiva para apostar definitivamente por su incorporación. Después de varios cursos marcados por las lesiones y la falta de continuidad en el Barça, el atacante ha encontrado en la Ligue 1 el escenario ideal para relanzar una carrera que llegó a situarle entre las grandes promesas del fútbol europeo.

El Mónaco ha ejecutado la opción de compra fijada en 11 millones de euros, una cifra que permitió al club blaugrana ingresar una cantidad importante antes del cierre del ejercicio económico para cuadrar balances y acercarse a la tan deseada regla del 1:1 del fairplay de LaLiga, también gracias a la liberación de los 14 millones de salario que tenía el jugador firmados para la última temporada de su contrato como jugador culé.

El Barça se guarda un porcentaje

El Barça se ha guardado un porcentaje interesante para seguir vinculado al futuro del jugador. La entidad blaugrana, que no dio detalles en el comunicado del montante total, habría incluido según Nice-Matin una cláusula por la que percibirá el 20% de una futura venta de Ansu Fati, una fórmula habitual en las operaciones de la dirección deportiva culé con jugadores jóvenes.

Con la venta de Ansu Fati, el conjunto azulgrana pone punto final a una historia iniciada en 2012, cuando el delantero llegó a La Masia con apenas diez años. Su irrupción en el primer equipo fue meteórica y llegó a heredar el dorsal ’10’, pero las lesiones impidieron que pudiera consolidarse como la gran referencia ofensiva del club. Ahora, con un contrato hasta 2030 y un proyecto que apuesta plenamente por él, el Mónaco se convierte en el destino donde Ansu intentará recuperar definitivamente la mejor versión de su fútbol.