Todos conduce a él. Cada movimiento que estudia el Real Madrid en materia de mercado, cada incertidumbre que rodea a miembros clave de la plantilla y cada escenario soñado que manejan los dirigentes blancos acaba conduciendo al mismo futbolista. Todos los caminos llevan a Olise.
El extremo del Bayern de Múnich se ha consolidado durante la última temporada como una de las grandes estrellas del fútbol mundial. Su crecimiento ha sido meteórico hasta el punto de situarse entre los jugadores más determinantes del planeta y elevar su valor de mercado hasta los 150 millones de euros, según Transfermarkt.
Más allá de las cifras y su evidente talento, lo que más seduce en Valdebebas es su perfil futbolístico. El francés reúne desequilibrio, capacidad de asociación, inteligencia táctica, personalidad y una capacidad innata para ser determinante en los partidos, cualidades que encajan con el modelo de futbolista ‘Galáctico’ que lleva años buscando el Real Madrid.

Mbappé celebra con Olise / EFE
El Mundial no ha hecho más que reforzar esa sensación. Mientras otros atacantes monopolizan los focos con los goles, Olise está demostrando que también puede decidir los partidos desde la creación. Acumula cinco asistencias en el torneo, tres de ellas para Kylian Mbappé. Esa sociedad empieza a convertirse en una de las grandes armas de Francia y no pasa desapercibida en el Santiago Bernabéu.
Ambos futbolistas se entienden con una naturalidad llamativa ocupando espacios diferentes. Mbappé encuentra su mayor rendimiento atacando desde el perfil izquierdo o moviéndose por dentro, mientras que Olise parte habitualmente desde la derecha o zonas más centradas. Lejos de estorbarse, se potencian mutuamente. Uno rompe al espacio con desmarques constantes y el otro interpreta cuándo acelerar, cuándo pausar y dónde colocar el último pase. La conexión que están mostrando con la selección francesa alimenta inevitablemente la imaginación del madridismo.

Florentino Pérez aspira a lograr el fichaje de Olise / EUROPA PRESS
Y es en este punto donde aparece la carpeta más polémica que tiene ahora mismo el conjunto madridista entre manos: el futuro de Vinicius Jr. El brasileño ha entrado en el último año de contrato y las negociaciones para su renovación continúan sin una solución a corto plazo. La intención del Real Madrid sigue siendo ampliar su vínculo, pero el paso de las semanas obliga al club a contemplar todos los escenarios posibles. Nadie en el Bernabéu quiere perder a uno de sus grandes referentes, pero tampoco quieren terminar el verano sin una solución.
Ese contexto explica por qué el nombre de Olise aparece una y otra vez alrededor del Real Madrid. No significa necesariamente que exista una operación en marcha ni mucho menos un sustituto directo para Vinicius. De hecho, a priori deportivamente ambos pueden convivir en un mismo once. Si Vinicius renueva, Olise seguiría siendo un fichaje estratégico por su capacidad para elevar todavía más el nivel competitivo de la plantilla.

Michael Olise, una de las estrellas de Francia / EFE
Si la negociación con el brasileño se complicara definitivamente, su nombre cobraría todavía más fuerza, especialmente teniendo en cuenta que la conexión con Kylian Mbappé parece más natural con su compatriota que con el internacional con Brasil, con el que hasta ahora ha chocado sobre el césped.
El Bayern mantiene una postura inflexible. El conjunto alemán considera a Olise absolutamente intransferible y trabaja desde hace semanas en una renovación que amplíe su contrato más allá de 2029 y le convierta en uno de los futbolistas mejor pagados de la plantilla. La reunión prevista entre ambas partes una vez finalice el Mundial será uno de los momentos más importantes del verano. El club quiere blindar a su estrella. Igual que en el caso de Julián Álvarez y el Barça, la postura del futbolista se antoja fundamental para que al menos pueda existir la posibilidad de un traspaso.