Ha sido un año complicado para Eli Ndiaye. El jugador español vivió una primera temporada en la NBA muy condicionada por las lesiones que fue arrastrando a lo largo de la campaña. Tras salir del Real Madrid y no ser seleccionado en el Draft de 2025, Atlanta le brindó una oportunidad única mediante un contrato two-way. Ese acuerdo le permitió alternar entre la franquicia NBA y su equipo de la G League, los College Park Skyhawks, aunque finalmente los Hawks cortaron su contrato a finales de diciembre de 2025.
En la G League, Ndiaye dejó números decentes, aunque sin terminar de explotar. Promedió 8,1 puntos, 6,9 rebotes y 1,4 asistencias en 26,2 minutos por partido, con un 42,4% en tiros de campo y un discreto 23,5% en triples.

Eli John Ndiaye, con la camiseta de la selección / Dennis Agyeman / AFP7 / Europa P / Europa Press
Sin embargo, su gran problema fue una lesión que le impidió seguir compitiendo durante el resto de la temporada. El 9 de diciembre sufrió una subluxación en el hombro izquierdo con desgarro del labrum, lo que le obligó a pasar por el quirófano y le dejó fuera para lo que quedaba de campaña. Por ello, no pudo consolidarse ni buscar minutos oficiales con el primer equipo de unos Hawks que acabaron cortando su contrato.
Pese a todo, Atlanta brinda ahora una segunda oportunidad al ex del Real Madrid. Ya recuperado de la lesión, Ndiaye formará parte del roster de los Hawks para la Summer League, que se disputará del 3 al 19 de julio. La competición veraniega de la NBA servirá al español como escaparate para intentar ganarse una segunda vida en la mejor liga del mundo de la mano de la franquicia de Georgia.
En caso de firmar una buena actuación, Ndiaye podría regresar a los Hawks o acabar fichando por otro equipo que vea en él una interesante oportunidad de mercado.