Diego Fuoli le ha comunicado al Sabadell su intención de respetar su contrato y aceptar la decisión del club catalán de no facilitar su traspaso al Real Zaragoza. Como avanzó ayer este diario, en la entidad aragonesa ya se empezaba a dar por perdido a su máximo objetivo para la portería, y la vuelta de llave definitiva a la operación se la ha dado el propio Fuoli al trasladarle al Sabadell su voluntad de seguir en Segunda División, ascenso de categoría que ha terminado de tumbarle sus deseos al Real Zaragoza. Como se preveía, Fuoli no ha querido intervenir en las negociaciones ni forzar su salida, pese a que quería regresar a Zaragoza y tenía un contrato ya negociado. El portero, en este sentido, ha ejercido con profesionalidad y honestidad con el Sabadell. El club arlequinado se ha mostrado firme y ha remitido en todo momento a la cláusula, pero el Zaragoza no iba a hacer locuras en Primera RFEF por un portero. Tenía fijados unos límites económicos para el traspaso y para acomodar su amortización en su nueva realidad económica y deportiva, y no preveía cruzarlos, menos tras el ascenso del Sabadell, la ampliación de Fuoli hasta 2028 y el incremento de la cláusula de rescisión.