Un incendio de grandes dimensiones y con diferentes focos mantiene en vilo este viernes a los bomberos de la Generalitat en una docena de municipios de Girona. El principal foco se ha iniciado esta mañana en La Bisbal d’Empordà, pero diferentes subfocos han afectado municipios colindantes, el espacio protegido de Les Gavarres y está obligando a confinar una decena de municipios de la Costa Brava, como Platja d’Aro o Calonge. Bomberos cifra en 40.000 las personas afectadas por restricciones de movilidad, las censadas en la zona. El objetivo de los equipos de extinción, de hasta 225 personas, es limitar el perímetro del incendio, ya que está quemando sin control en una zona muy poblada, con mucha movilidad y que ya se encuentra en plena temporada turística. Los profesionales asumen que costará apagarlo y hablan de un escenario de “los próximos días”. Por ahora ha quemado 750 hectáreas y tiene un potencial de 10.000, informan los bomberos.

Protección Civil ha pedido a la población del área metropolitana de Barcelona que posponga los desplazamientos a la zona “para evitar dificultar las tareas de extinción”. El president, Salvador Illa, ha pedido a los ciudadanos de los municipios confinados que hagan caso de las indicaciones de Bomberos y Protección Civil de que no salgan de sus casas. El jefe del Ejecutivo autonómico ha reclamado también a los ciudadanos que tienen segundas residencias en la zona que eviten ir por razones de seguridad y ha recordado que hay carreteras cortadas. “Pido, por favor, que hagan caso y no se desplacen”, ha señalado. Illa ha revelado que ha pedido ya, a instancias de Protección Civil, el concurso de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para ayudar a sofocar las llamas o tener capacidad de reacción si hubiera otros incendios. Con la misma idea, los bomberos han llamado a personal que estaba de guardia.

Cinco carreteras cortadas

Portección Civil y los Bomberos han cortado hasta el momento cinco carreteras por culpa del fuego. Las vías afectadas son la C-66 Palafrugell; la GI-513 entre Cornellà el Terri y Vilademuls; la GI-660, entre la Bisbal d’Empordà y Calonge; la GIV-5132 entre Banyoles y Vilademuls y la GIV-6612 entre Llagostera y Calonge.

El gran fuego, que es el peor en lo que va de año en Cataluña, se ha declarado en el municipio de La Bisbal d’Empordà, y se le han sumado otros dos incendios menores en Vilavenut (Pla de l’Estany) y Bescanó (Empordà). Por ese motivo, Bombers de la Generalitat de decidido activar el SICOM-5, el máximo nivel de mando. El objetivo de los profesionales es apagar los dos fuegos pequeños para centrarse en el grande, que asumen que avanzará, pero que quieren controlar y ahogar por si se abre algún flanco. El incendio de La Bisbal se desarrolla condicionado por el viento de tramontana (que ha alcanzado rachas de 44 kilómetros por hora), que provoca focos secundarios y ha entrado en Les Gavarres, un espacio natural protegido que se extiende desde el Baix Empordà hasta la ciudad de Girona, por un lado, y la costa por el otro. Esta tarde, la incógnita es cómo se comportará cuando baje la intensidad del viento de norte (tramontana) pero suba el viento de sur (marinada).

El fuego ha obligado a confinar también a 150 niños que están en una casa de colonias en La Bisbal denominada Pou de Glaç y que los bomberos entienden que están más seguros encerrados en el edificio de lo que resulta sacarles. Los profesionales también han evacuado casas próximas a Puig d’Arqués, por si llega el fuego. Y la urbanización Vall Repòs, en Santa Cristina d’Aro.

El jefe de operaciones de los Bomberos de la región de Girona, Ferran Garcia ha reconocido la severidad del fuego: “Es un incendio grande, pero estamos poniendo estructura para que no lo sea más. Hemos de pararlo como sea, solo queremos un incendio grande y es este”. Los profesionales han montado un centro de mando en La Bisbal. Garcia ha explicado que están evacuando la zona hacia la que sube el incendio, Puig d’Arques. “Nos preocupa la entrada de marinada en el flanco derecho, que gire hacia Cruïlles”, ha explicado.

Garcia ha insistido en la idea de que el objetivo de los bomberos este viernes es “ahogar el fuego y destinar el máximo de recursos al flanco derecho de manera que cuando se abra, cuanto más corto sea, menos daño provoque”. El fuego, ha dicho “está fuera de la capacidad de extinción”. “Tenemos capacidad de respuesta, pero esto no significa que en dos horas estemos tomando una cerveza”, ha aclarado gráficamente.

Los bomberos han activado 69 dotaciones (56 terrestres, seis aviones y siete helicópteros) que atacan de forma contundente el foco para tratar de estabilizar el incendio lo más pronto posible. El aviso se ha producido a las 9.17 horas y el fuego se ha declarado cerca de la carretera GI-660, que se ha cortado por seguridad al haber mucho humo en la zona. Los bomberos explican que la prioridad es el flanco izquierdo y que trabajan para que no se abra. Por ello han solicitado también hidroaviones anfibios tipo Focas, del ejército. Los bosques de Les Gavarres son frondosos y tienen abundante sotobosque, con vegetación baja de matojos y arbustos bajo los árboles.

Con este importante dispositivo, los bomberos buscan estabilizar el incendio lo antes posibles ante el fuerte viento que sopla en la zona y que aumenta el riesgo de propagación. La carretera GI-660 se encuentra cortada al tráfico por seguridad, debido a la cantidad de humo en la zona del incendio, que dificulta la visibilidad. Los agentes rurales han apuntado al “uso indebido de una sierra radial, que este viernes no se podía utilizar por estar en nivel 3 del plan Alfa, junto a una carretera [la C-660, cerca de La Bisbal] en la colocación de una señalización”.