Es el gran olvidado de los telediarios y medios deportivos especializados, volcados con Rafa Jódar y lo que es ya y promete ser. Pero si … Jaume Munar cede este sábado ante Lehecka, Alejandro Davidovich será ya el único tenista español de los dos cuadros (masculino y femenino) en la segunda semana del torneo.

Era también el mejor español por ‘ranking’, pero las fotos, imágenes y palabras se las robaban. El caso es que el malagueño atraviesa el mejor momento de su carrera y hay varios datos para refrendarlo y que los que le niegan los titulares y espacios empiecen a dárselo: regresa al ‘top 20’ mundial, alcanza por primera vez los octavos de final de Wimbledon (su techo era la tercera ronda, donde cedió dos veces, ante Fritz y Rune), no ha cedido un set en todo el torneo londinense, ha encadenado por primera vez siete triunfos en el circuito, y este viernes ni siquiera cedió su servicio.
Porque Davidovich, una vez que se quitó la presión la pasada semana en Mallorca, con su primer título, parece jugar en el All England Club sin nada que perder, y eso lo hace más peligroso si cabe. Se está moviendo de maravilla, sin frustrarse en ninguna fase de los encuentros y sacando mucha ventaja con su servicio, sin ser un gran especialista.

La felicitación final de Fucsovics a Davidovich.
(AFP)
Curiosamente, se medían en la pista 12, con un amplio graderío, dos ganadores júnior en Wimbledon, aunque mucho más veterano un Marton Fucsovics (76º), 34 años, que llegó a la tercera ronda tras rendir a dos rivales con problemas físicos, Van Assche y Tien. Llegó a ser cuartofinalista en el torneo en 2021, otro dato que demostraba que salían a jugar dos buenos especialistas.
Sin embargo, Davidovich está intratable. Desde el primer juego ya amenazó desde el resto. Ganó todos los puntos jugados con primeros al servicio hasta su quinto turno al saque y, pese a todo, tuvo que jugársela en el desempate de esa primera manga, pero la presión ahí le pudo al magiar, penalizado por dos dobles faltas.
Fue el momento en que el rinconero le metió una dentellada seria al choque, porque rompió el servicio de Fucsovics al inicio del segundo set y mantuvo la renta para lograr la tranquilidad de jugar con dos a cero. El tramo más igualado del partido fue el arranque del tercer periodo, con un Fucsovics enfadado porque no le habían encordado las raquetas con la tensión solicitada.
Le pedía Davidovich al ‘Mesías’ Pepo Clavet que le recomendara adelantarse o no sobre el segundo saque de Fucsovics, pero lo cierto es que el ansiado ‘break’ no llegaba y estaba el riesgo de impacientarse. Salvó cuatro ‘break points’ Fokina, los primeros y únicos del choque, ya con hora y media de juego, y presionaba una y otra vez al húngaro, que estaba ya al borde del desfondamiento.

Un servicio de Alejandro Davidovich.
(REUTERS)
Así las cosas, el quiebre para el 5-3 parecía ya un ‘match ball’. Davidovich cerró para ganar y sigue imperturbable con su discurso. No se plantea retos. Lo que tenga que venir, vendrá. «No me espero nada», «Puedo perder en dos días, puedo ganar», explicó. «Al final, todo el mundo compite muy bien aquí en hierba. Intento jugar mi mejor papel al saque y restar lo máximo posible«, sostuvo quitándose la etiqueta favorita.
Davidovich fue noticia también antes de jugar por haberse entrenado en el All England Club junto a Jannik Sinner, con el que tiene una muy buena relación. Ahora le espera este domingo seguramente Felix Auger-Aliassime (cuarto del mundo y tercer favorito), que disputaba su duelo ante el estadounidense Zheng, una de las revelaciones.