En los tiempos que corren, con los tipos de interés del BCE en el 2,25%, es difícil conseguir un bono que ofrezca más del 2%, un 3%-4% como mucho en los de mayor riesgo, o en la famosa cuenta de Trade Republic. Sin embargo, hay alguien que ofrece un 12% garantizado —o sea, sin riesgo— y, lo que es incluso más llamativo, libre de impuestos. Y si no se quiere garantía, la rentabilidad supera el 20% anual. Se trata de invertir en botellas de whisky de lujo.
Es la oferta que acaba de presentar en España The Spirits Club, una firma fundada por expertos italianos en el mundo de las bebidas de alta gama y radicada en Londres. La operativa consiste en que el inversor adquiere las botellas físicas de whiskies y otros licores, que esta entidad conserva en un almacén especializado de Londres llamado London City Bond, o bien en Glasgow, la capital mundial del whisky. Es algo similar a la compra de oro físico, que también requiere ser almacenado.
Según explica The Spirits Club, «selecciona exclusivamente botellas de whisky y destilados prémium atendiendo a criterios de escasez, prestigio de la destilería, demanda internacional y potencial de revalorización».
El inversor puede optar por dos alternativas. La primera es la que ofrece una rentabilidad garantizada del 12% anual sin comisiones, con ventanas de salida semestrales. La segunda consiste en ir a puro mercado: el inversor compra las botellas y las vende cuando quiere. Aquí hay que pagar una comisión inicial del 5% «destinada a cubrir transporte, almacenaje, seguro y gestión administrativa», según la firma, y otra de éxito del 15% sobre el beneficio obtenido en la venta. No hay período de permanencia mínimo ni máximo. Esta segunda opción ha ofrecido una rentabilidad anual media superior al 20% desde el inicio de la operativa.
¿De dónde sale la rentabilidad?
«Mucha gente no se creía estos resultados, así que lanzamos la opción garantizada para que no tuvieran recelos. Y el resultado es que, al cabo del año, la mayoría se cambia a la modalidad de mercado porque ve que la rentabilidad es mucho mayor», explica Pedro Hernáez, head of Investments & Commercial para España y Latinoamérica.
¿Cómo se obtiene esta rentabilidad? Pues porque se trata de activos escasos que se revalorizan con el tiempo y porque tiene compradores asegurados. Así, The Spirits Club asegura que «trabaja habitualmente con ediciones ultralimitadas de entre 30 y 200 botellas, cuya oferta disminuye progresivamente a medida que parte de ellas son adquiridas por coleccionistas o destinadas al consumo, reforzando su carácter de activo escaso».
Asimismo, afirma contar con «una red internacional de compradores integrada por coleccionistas privados, establecimientos Horeca de alta gama, importadores especializados de Europa, Asia y América, así como casas de subasta especializadas».
Libre de impuestos
Una ventaja adicional muy llamativa para el inversor español es que no hay que pagar impuestos. La inversión en whisky en Reino Unido está exenta de tributación, tanto en el IVA y los impuestos especiales al alcohol, como en la plusvalía obtenida por la inversión, al considerarlo un activo tangible que sufre evaporación. La condición es que las botellas se mantengan en un almacén regulado (bonded) y supervisado por HM Revenue & Customs, como el que utiliza The Spirits Club.
Al repatriar el dinero a España una vez vendidas las botellas, tampoco hay que pagar porque ya ha tributado (a tipo cero) en Reino Unido y se beneficia de la exención por doble imposición.
Dudas y recelos
¿Y cómo sabe el inversor que no es una estafa y que se van a llevar su dinero sin comprar las botellas? Hernáez explica que se le envía toda la documentación y certificados de propiedad antes de realizar el pago, para que esté tranquilo.
Otro temor habitual es qué pasa si el almacén sufre un robo o un incendio. Esto se resuelve mediante un seguro de AXA que cubre el precio de mercado de cada botella en el momento del siniestro, no al que la compró el inversor.
Finalmente, está la posibilidad de que el whisky baje de precio, como cualquier otro activo. Esta firma asegura que jamás ha ocurrido y que sería muy difícil porque se trata de botellas de lujo de ediciones muy limitadas. Además, su número es decreciente, puesto que, cada vez que se compra una, se retira del mercado.
Lo ejemplifica con números: el Knight Frank Index de whisky de lujo se ha revalorizado un 280% en diez años, por encima incluso del oro. Y sus previsiones son que esta rentabilidad se mantenga o incluso que se incremente en el futuro por la fuerte entrada de los compradores de India y China, y los aranceles cero de Estados Unidos.