Hay historias que no necesitan levantar un trofeo para llevarse todos los focos. La de Brad Dalke en el BMW International Open ya es una de ellas. El estadounidense, invitado por los patrocinadores, ha llegado al Golfclub München Eichenried como un golfista de YouTube y después de 36 hoyos está a un solo golpe del liderato en un torneo de tres millones de dólares del DP World Tour que han un buen puñado de campeones de Grandes.
Dalke ha entregado este viernes una tarjeta de 66 golpes para situarse con un total de nueve bajo par, en la segunda posición empatada. Después de dos rondas, en su debut en el circuito europeo, aparece por delante en la clasificación de nombres como Joaquín Niemann, Marco Penge o Sergio García. No está mal para alguien que, hasta la semana pasada, era miembro de Good Good Golf, uno de los canales más potentes del fenómeno del golf en YouTube.
La suya no es sólo una historia deportiva. Dalke explicó recientemente que quería pasar más tiempo con su mujer, Abbie, que ha sufrido problemas de salud muy duros durante el último año. Ella está esta semana en Múnich siguiéndolo fuera de cuerdas, junto a un nutrido grupo de aficionados fieles. Dentro de las cuerdas, la bolsa se la lleva su hermano Tommy. Y todos, de momento, están disfrutando de lo lindo.
“No tengo expectativas”, explicó Dalke después de su 66. “Los dos primeros días creo que he hecho un muy buen trabajo en ese sentido. Obviamente, al final de la jornada de ayer y hoy, la línea de corte y el hecho de intentar subir en la clasificación se te meten en la cabeza de manera natural. Me estoy tensando un poco, pero trato de jugar sin expectativas”.
Esa parece ser la clave de su semana. Dalke no quiere convertir Múnich en una obligación, sino en una oportunidad. “Es cuando juego mi mejor golf, cuando me divierto y disfruto jugando. Es algo que he aprendido mucho de YouTube. Cuando estoy ahí fuera pasándolo bien, normalmente es lo que busco. Quiero pasarlo genial. Si tengo un día terrible, pues es lo que hay. Es golf. Forma parte del juego”.
Se podría pensar que Dalke no tiene nada que perder. No es miembro del DP World Tour, no está metido en la carrera habitual de quienes pelean cada semana por mantener derechos de juego y tampoco vive este torneo como una parada más de una temporada profesional al uso. Pero la presión existe. Es distinta, pero existe.
“Hay mucha presión porque quiero representarme a mí mismo y, de alguna manera, representar al golf de YouTube”, señaló. “La realidad es que hay muy buenos golfistas en el golf de YouTube y creo que estamos empezando a demostrarlo con mi actuación hasta ahora aquí y con Ryan Ruffles hace un par de meses”, añadió en referencia al australiano, que terminó 45º en el Myrtle Beach Classic del PGA Tour.
“Es bonito poder venir aquí y demostrar que puedo hacerlo en un torneo. Obviamente quedan todavía dos días y mucho golf por delante, pero ha habido algo de presión y estoy orgulloso de cómo la he manejado”, explicó.
Dalke, en realidad, no apareció de la nada. No nos equivoquemos. Fue un jugador junior muy prometedor, ganó un torneo durante su etapa en la Universidad de Oklahoma y fue subcampeón del US Amateur en 2016. Después, al dar el salto al profesionalismo, tuvo muchos problemas con el driver. Su camino se fue desviando hacia las redes sociales, donde construyó una enorme audiencia.
Curiosamente, él cree que ese giro terminó ayudando a su golf. “Trabajé muchísimo”, admitió sobre aquella etapa de dificultades. “No mejoró, de hecho empeoró, y por eso acabé metiéndome en YouTube. Sinceramente, en algunos aspectos, sobre todo con el golpeo de bola, cuanto menos practico, mejor. Menos sobrepensar”.
Dalke no se presenta como un jugador que pase cinco horas diarias en la zona de prácticas. Su método es otro. “No estoy ahí machacándome cinco horas al día, pateando y chipeando. Últimamente sí he trabajado más para prepararme, pero a mí me encanta salir al campo y jugar. Así es como mejoro. En YouTube, aunque estemos grabando, jugamos muchísimo golf. No es para todo el mundo, pero para mí siento que YouTube es mejor para mi juego porque me permite estar en el campo”.
¿Y si esta historia acaba abriendo una puerta real hacia el circuito? Dalke no lo descarta, aunque tampoco quiere engañarse. No tiene intención de meterse ahora en el desgaste de escalar desde abajo por PGA Tour Americas o el Korn Ferry Tour. Su vida actual funciona.
“YouTube ha sido muy bueno en los últimos años”, reconoció. “Estoy en un punto en el que me va lo suficientemente bien en YouTube como para no necesitar ir a machacarme al PGA Tour Americas o al Korn Ferry Tour. No es lo que quiero hacer, porque no hay mucho dinero ahí, es muy estresante y hay muchísimos viajes. Estoy en una buena posición con YouTube, así que no voy a intentar subir desde abajo”.
Otra cosa sería que el golf le pusiera una tarjeta delante. Ahí no tendría dudas. “Si viniera a un torneo como este y jugara bien, y de alguna manera pudiera construir a partir de ahí, o si juego el Rocket Classic dentro de un mes, lo hago bien y sale algo de eso… Si tuviera una tarjeta, sería increíble. Jugaría al cien por cien. Ese ha sido mi sueño desde pequeño, jugar golf competitivo. Y mi juego por fin está en un punto en el que siento que puedo hacerlo y hacerlo bien”.
De momento, Dalke tiene por delante dos rondas en Munich para seguir alimentando una de las historias más curiosas del BMW International Open. El golfista de YouTube está a un golpe del liderato en un torneo del DP World Tour. Sin expectativas, dice él. Con todos mirando, dice la clasificación.