La Vuelta a Burgos de 2026 ya tiene recorrido. Y es un recorrido con numerosas novevades y que adelanta una carrera llena de emociones y con una apuesta clara por finales imprevisibles. Las Lagunas de Neila seguirán siendo decisivas, pero la apuesta por el puerto de El Escudo añadirá mucha competitividad a la carrera. Y también regresa el corto pero duro ascenso al Valle del Sol, en Prineda de la Sierra. Repite el final en El Castillo y Briviesca será la única llegada para los ciclistas más rápidos del pelotón. Varias localidades se estrenan como salida. Es el caso de Palazuelos de Muñó, la Merindad de Montija o Arcos de la Llana.
La carrera comenzará el 4 de agosto en Gumiel de Izán. Tras recorrrer la Ribera del Duero llegará a la capital y, una vez más, las cortas pero duras rampas del Castillo decidirán el vencedor. No es un puerto duro, pero sí exigente en el que entrar bien colocado en los últimos metros es fundamental. No habrá grandes diferencias y presumiblemente los favoritos al triunfo final intentarán llegar bien situados y no perder tiempo.
No habrá tregua en la segunda jornada. Se estrenará Arcos de la Llana como salida y el pelotón llegará hasta la zona de Pineda de la Sierra, en el Valle del Sol. Es un final muy atractivo que ya se vivió en 2015, cuando ganó el escalador colombiano Miguel Ángel López. Pese a no ser un puerto duro, sí descartará a los sprinters del grupo, y en los últimos metros se verá una gran lucha entre los corredores en mejor forma.
El Escudo. Y en la tercera jornada llega la gran novedad de la edición de 2026. Si el año pasado fue el puerto de Orduña, este año será El Escudo, una subida que puede dinamitar la carrera.
(Más información, en la edición impresa de Diario de Burgos de este domingo o aquí)