La edición 113, la que marca 70 años desde la única victoria de etapa mallorquina en el Tour de Francia (Miquel Bover, 1956), será la primera desde el ya lejano año 2018 sin ciclistas isleños en la línea de salida. La ausencia de Enric Mas (Movistar Team) ha dejado huérfana a la afición y al palmarés, causando baja por primera vez desde su llegada a la estructura telefónica, en 2020, aunque en su última campaña con el maillot del Quick Step (2019) debutó e incluso llegó a ponerse cuarto de la general provisional y a vestir el maillot blanco de mejor joven tras la crono de Pau, siendo segundo y tercero en esa clasificación en las ediciones de 2019 y 2020, además de quinto en la general del año de la pandemia y sexto en la entrega de 2021. En Barcelona, el ciclismo mallorquín será el gran ausente.
Desde ahí, tres abandonos por caída en Bilbao (2023), por COVID (2022) y la flebitis que le llevó a pasar por quirófano en en 2025 y un intento claro de triunfo en la cima del Mont Ventoux hace doce meses han marcado la senda del ciclista de Artà, que a sus 31 años ha decidido cambiar de guión en este 2026, probándose y estrenándose con sabor agridulce en el Giro de Italia -Narváez le arrebató una victoria parcial de etapa y quedó lejos de los mejores en la general- y jugarśelo todo el rojo de La Vuelta, objetivo principal del balear en su séptina campaña en las filas del Movistar, que para la Grande Boucle ha apostado por el belga Cian Uijtdebroeks como líder. No todo son malas noticias para Enric, que subió al podio de los Campos Elíseos como ganador por equipos con el Movistar Team (2020).
Entre medias, Albert Torres engrosó la cuota balear en 2022, siendo el primer ciclista menorquín en tomar la salida y finalizar un Tour de Francia que desde la edición de 2019 siempre ha tenido a un mallorquín en ruta. Siempre y durrante siete años consecutivos Enric Mas, cerrando otro periodo de vacío de seis ediciones que nos remontan a la anterior presencia isleña, la de Joan Horrach en 2012, en las filas del Katusha, con el que debutó en 2009 en la prueba francesa, siendo más habitual su presencia en La Vuelta y el Giro, donde logró justo hace 20 años la segunda y última victoria parcial de un mallorquín.
El cambio de siglo dejó a otros mallorquines rodando con los mejores, caso de Toni Tauler, quien además logró la victoria por equipos con el Kelme, sin dejar de lado a Toni Colom, que en 2007 formó con el Astana, abriéndose en los 90 otro momento de vacío que se prolongó durante muchos más años, para llevarnos hasta la edad dorada y los años 50 y 60, cuando los Karmany, Company, Gual y compañía, que marcaron una época y abrieron el camino.