La estrella sueca Zlatan Ibrahimović analizó el pase de Francia a cuartos del Mundial tras ganar 1-0 a Paraguay.
El gol de penalti de Kylian Mbappé en el minuto 70, en Filadelfia, dio el pase a los de Didier Deschamps.
Antes del lanzamiento, los paraguayos intentaron frustrar la jugada con una de las muchas tácticas sucias del encuentro.
La selección sudamericana se ensañó con los franceses, especialmente con Mbappé, durante los 98 minutos del partido, en el que cometieron 13 faltas.
Pese a ello, Francia mantuvo la calma y Mbappé respondió con risas en el descuento cuando varios defensas paraguayos le rodearon.
El seleccionador Didier Deschamps admitió que ordenó a sus jugadores más corpulentos rodear a Mbappé al final para evitar más incidentes.
Paraguay apenas inquietó con cinco disparos, pese a su juego físico.
Ibrahimović declaró a Fox Sports: «Hoy ha sido un reto diferente para ellos. Se trataba más bien de no dejarse llevar por las provocaciones, mantener la cohesión y la calma, y no perder el equilibrio. No cayeron en las trampas que les tendían».
Al preguntarle si partidos así son difíciles, Ibrahimović respondió: «Sí, lo son. Si yo estuviera en su lugar, me habrían expulsado cuatro veces. Quizá hasta habría mandado a alguien a… (Zlatan no terminó la frase), pero esa es la realidad».
El astro sueco añadió: «Me gusta jugar al fútbol de verdad. No me gusta que me provoquen, aunque a veces forme parte del juego y a veces no».
Ibrahimović añadió: «Los jugadores de Francia mostraron serenidad. Hicieron su trabajo con una sonrisa. Esa es la mejor respuesta: sonríe, marca goles, gana el partido y ve a celebrarlo con tu afición».