El sexo sin protección y el uso de drogas inyectadas están detrás de más de la mitad de los casos de hepatitis C en la Región de Murcia, lo que muestra que una gran parte de ellos son evitables.

Así lo pone de relieve el último informe ‘Vigilancia epidemiológica de las Hepatitis B y C’ elaborado por el Servicio de Epidemiología de la Consejería de Salud murciana y publicado este mes de junio, un trabajo en el que se analizan los nuevos diagnósticos y la vigilancia de las infecciones agudas en la comunidad en los últimos años.

La hepatitis B y la hepatitis C son infecciones víricas que afectan principalmente al hígado. Ambas pueden producir una infección aguda, pero lo más importante desde el punto de vista sanitario es que pueden hacerse crónicas y, con los años, provocar cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer de hígado.

Los epidemiólogos consideran que estas infecciones constituyen un problema de salud pública a nivel global, con más de un millón de fallecimientos anuales en el mundo, según las últimas cifras de la OMS -Organización Mundial de la Salud-. Mientras que España se considera un país de baja endemia para estos dos virus (VHB y VHC), en la Región de Murcia se detectaron 28 casos de hepatitis B en 2025, un 133% más de los contabilizados un año antes -12-; mientras que la presencia de hepatitis C ha descendido a la mitad, con 75 casos en 2025 frente a las 124 infecciones contabilizadas en el año 2024.

La tendencia de los últimos años de la hepatitis C en la comunidad autónoma es descendente. Entre 2013 y 2025 se registraron 1.578 nuevos diagnósticos de infección por VHC en la Región de Murcia, con una tasa de incidencia de 8,1 casos por 100.000 habitantes. En 2025 se notificaron 75 casos, la cifra más baja desde 2013 y la primera vez que la incidencia regional bajó de 5 casos por 100.000 habitantes. En 2024 habían sido 124 casos, que representaron el 5,1 % del total nacional, tal y como recoge el último informe publicado por Epidemiología.

El estudio determina que esta infección es más habitual en hombres, principalmente en la franja de 50 a 59 años, mientras que entre las mujeres, el contagio más frecuente de hepatitis C se da a partir de los 60 años.

Además, desde 2020 no se han registrado casos de esta enfermedad en menores de 20 años.

De los contabilizados en menores de 20 años desde 2013, hay constancia de diez infecciones: dos de ellos importados; un tercer caso con antecedentes de transfusión en su país de origen; seis casos atribuibles a transmisión materno-infantil; y un último caso de transmisión desconocida.

En cuanto a los mecanismos de transmisión, Epidemiología informa de que el 27,5% de los contagios tienen en su origen un contacto sexual, mientras que el segundo factor de infección es el uso de drogas inyectadas -24,6%-.

La hepatitis B aguda muestra una situación distinta: en 2025 se notificaron en la Región de Murcia 28 casos de infección aguda por VHB, con una incidencia acumulada de 1,76 casos por 100.000 habitantes, más del doble que en 2024, cuando fue de 0,77.

Entre ellos, el 85,7 % de los casos de 2025 fueron hombres. La mayor incidencia se observó en la franja de 25 a 34 años, seguidos por los de 35 a 44 años.

En 2025, el 64,3 % de los casos de hepatitis B aguda requirieron hospitalización, sin fallecimientos registrados. El informe regional relaciona estos resultados con una combinación de factores: uso de drogas inyectables y no inyectables, presencia de otras infecciones de transmisión sexual como VIH y prácticas sexuales de riesgo.

Pasan desapercibidas

Tanto la hepatitis B como la C pueden pasar desapercibidas, especialmente al inicio. Esto es un problema porque una persona puede estar infectada y no saberlo. Cuando aparecen síntomas, estos suelen ser falta de apetito, náuseas, vómitos, dolores articulares y coloración amarillenta de la piel en el caso de la hepatitis C.

Qué es y cómo se transmite

HEPATITIS B: Está causada por el virus de la hepatitis B, o VHB. Se transmite cuando sangre, semen, secreciones vaginales u otros fluidos de una persona infectada entran en contacto con mucosas o atraviesan la piel de otra persona. Las vías principales son las relaciones sexuales sin protección, la transmisión de madre a hijo durante el parto o compartir material de inyección de drogas.

HEPATITIS C: Está causada por el virus de la hepatitis C, o VHC. Se transmite por contacto con sangre contaminada: compartir jeringuillas, material no esterilizado en tatuajes o piercings, procedimientos sanitarios inseguros o exposición accidental a sangre.