La reina Camilla ha recibido sus primeras críticas significativas desde que Carlos III fuera proclamado rey. La difusión de una fotografía oficial junto a la escritora J.K. Rowling tomada este martes durante un encuentro en el palacio de Holyroodhouse de Edimburgo ha generado descontento en las redes sociales de la familia real debido a las controvertidas posturas de la autora de Harry Potter sobre las cuestiones de género, tachadas de tránsfobas por diversos usuarios y activistas. Un malestar que se ha acentuado al coincidir la publicación con las celebraciones del mes del Orgullo LGTBIQ+. «Como admirador de la reina y de su Club de Lectura, me decepciona profundamente que le dé una plataforma a J.K. Rowling; en cualquier mes, pero especialmente durante el mes del Orgullo», reprochaba un usuario.

Según la información facilitada por el palacio de Buckingham en sus perfiles de Instagram y X, la cita se centró en la pasión compartida entre ambas mujeres por la literatura y la importancia de que los jóvenes lean por placer. Sin embargo, la publicación dominical Sunday Times ha revelado que los asesores de la corte eran conscientes de la reacción que provocaría la imagen de la consorte con la protagonista de polémicas como la de 2025, cuando unos instantes después de que el Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminara que la definición legal de mujer se basa en el sexo biológico la escritora compartió un selfie en su cuenta de X en la aparecía fumando un puro y con un cóctel en la mano, bajo el título: «Me encanta cuando los planes salen bien».

El palacio deliberó por ello si el almuerzo debía mantenerse en privado para evitar el conflicto y estuvo a punto de no publicar imagen alguna que lo desvelara. Sin embargo, la reina decidió seguir adelante y publicar la instantánea al considerar que «era lo correcto» y que prefería actuar según sus principios antes que buscar la opción más segura. “Este tipo de decisiones no se toman a la ligera o por descuido, sino con la determinación de hacer lo que ella cree que es correcto. Siempre hay formas de vivir la vida sin asumir riesgos, pero ella no desea una vida sin riesgos. Lo más seguro es no juzgar las cosas, pero ella siente que eso pone en riesgo sus principios. Prefiere ser valiente a estar a salvo”, han justificado fuentes del entorno real al Sunday Times. 

La respuesta en las plataformas digitales de la institución reflejó la división de opiniones. Mientras que la foto sumó decenas de miles de likes en Instagram, también se acumularon miles de comentarios negativos, muchos de ellos acompañados de banderas de la comunidad trans, donde se afeaba a la consorte dejarse ver con la escritora en estas fechas y darle una plataforma pública. “No es ninguna sorpresa que Camila sea una terf. Diana hubiera apoyado al 100% a las personas trans», comentaba una usuaria X. Otra persona preguntaba: “¿Por qué elegir a la única persona que ha hecho de su misión en la vida borrar de la existencia pública a una minoría vulnerable?“.