Para las personas con riesgo elevado de adquirir el VIH, los programas de profilaxis preexposición (PrEP) ofrecen una medida preventiva altamente eficaz. Al tomar medicamentos antirretrovirales antes de una posible exposición, se reduce el riesgo de infección por encima del 90%.

Ahora bien, pese a que los números lo avalan, aprobar su financiación en nuestro país no ha sido fácil. No lo fue en 2019, cuando España logró aprobar la PrEP, ni este año, cuando nuestro país se ha convertido en el primer Estado miembro de la UE en financiar la PrEP inyectable frente al VIH.

Unas dificultades que bien conoce Julia del Amo, directora de la División de Control del VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis de la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud del Ministerio de Sanidad. Es precisamente su Contribución a la Profilaxis para Prevenir Nuevas Infecciones por VIH por lo que el suplemento A TU SALUD ha querido galardonar a Del Amo, quien por motivos de trabajo no pudo acudir a recoger el galardón al encontrarse en Ginebra.

«Recibir este premio es una gran alegría y queremos trasladar nuestro agradecimiento, pero quiero resaltar que el premio A TU SALUD es extensible a todas las personas, entidades y administraciones centrales, autonómicas y municipales que han contribuido a que la profilaxis pre-exposición al VIH esté disponible dentro de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud en España desde octubre de 2019. Me gustaría destacar que, de todas las personas, entidades y administraciones que hemos impulsado la PrEP en España, la sociedad civil organizada de personas a riesgo de y con el VIH merecen una mención especial», afirmó Del Amo, al comunicarle el galardón.

«Lo más difícil ha sido trasladar la necesidad de incorporar la prevención biomédica al VIH como una herramienta más, que se suma a otras comportamentales como la promoción de prácticas sexuales más seguras y la promoción del uso del preservativo. No es en vez de, sino además de», recordó Del Amo en respuesta al debate y a la polémica en torno a la PrEP.

«Hemos encontrado resistencias a su aprobación con el argumento que las personas deben usar el preservativo exclusivamente, ya que la PrEP no previene otras infecciones de transmisión sexual. Nosotros proponemos el concepto de prevención combinada, propuesto por Onusida, que contempla integrar diferentes intervenciones biomédicas, comportamentales y estructurales adaptadas a las necesidades de la persona para evitar la transmisión del VIH y reducir el estigma», incidió.

En la actualidad, según los datos facilitados por esta experta, «hay aproximadamente 42.000 personas recibiendo PrEP oral en todas las comunidades y ciudades autónomas de España y, por definición, son personas con un elevado riesgo de adquirir el VIH. Por tanto, podemos inferir que el riesgo de VIH se ha reducido en estas personas».

«Tanto la prueba del VIH como el tratamiento deben ser accesibles y gratuitos para todos»

Medir su impacto no es fácil. No obstante, el Ministerio de Sanidad está trabajando con estimaciones indirectas para poder cuantificarlo.

En cuanto al PrEP inyectable, Del Amo precisó que «no es deseable una sustitución de una modalidad por otra sin una de las indicaciones médicas contempladas. Hay diferentes motivos para que no sea recomendable, pero destaco el de impacto presupuestario y la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario, que es un argumento que todos apoyamos». De modo que esta opción será para una pequeña proporción de las 42.000 personas que en situación de alto riesgo están tomando PrEP.

Con esta incorporación, España está más cerca de cumplir los ambiciosos objetivos marcados por Onusida. Y es que la combinación de la PrEP con los programas de diagnóstico precoz y cribado está permitiendo encaminarnos a un objetivo: «Tenemos que poder diagnosticar a más del 95% de las personas con el VIH en España y vincularlas al sistema sanitario para que inicien tratamiento antirretroviral de manera que supriman la replicación del VIH y con ello hagan que el virus sea indetectable en un análisis de sangre; todo ello hace que el VIH no se pueda transmitir. Para ello, tanto la prueba del VIH como el tratamiento frente al VIH deben ser accesibles y gratuitos para todas las personas que lo necesiten y debe realizarse en un sistema sanitario que acoja y que no estigmatice ni discrimine», concluyó Del Amo.