El moño bajo estilo bailarina y un maquillaje de efecto buen cara terminaban de completar este look que hará las delicias de las que andan buscando ideas de estilo para para pasar por el altar.

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Horas más tarde, Charlotte se unía su hermana, Alexandra de Hannover, y a su madre a la celebración del 40º aniversario de los Ballets de Montecarlo, luciendo el mismo estilismo que había elegido para la hípica. La princesa Alexandra, por su parte, optaba por un delicado vestido de Prada, en rosa empolvado, que combinaba la seda con el tejido plisado y que iba rematado con dos lazos en la cintura. Carolina de Mónaco, cambiaba totalmente de registro recuperando de su armario una falda estampada de Chanel que combinaba con una blusa blanca y un minibolso guateado en verde menta.
Un gran medallón de camafeo completaba este estilismo de fórmula muy similar al que llevó el pasado miércoles cuando, también junto a sus dos hijas, visitó la exposición dedicada al artista surrealista Victor Brauner en Villa Paloma. Esa tarde Carolina, Alexandra y Charlotte también corroboraron que la máxima elegancia puede representarse en estilos muy diferentes. También que la agenda de los Grimaldi tiene su máxima actividad durante los meses de verano.