Un año más, los pañuelos rojos y el disparo del cohete al aire han dado comienzo a los Sanfermines. Desde hoy y hasta el próximo 14 de julio, Pamplona disfrutará de nueve días de fiesta que llegan en un momento crucial para el devenir de … la ciudad y Navarra. La presidenta de la Comunidad Foral, María Chivite, encara la recta final de la legislatura sustentada por EH Bildu en el cargo mientras la izquierda aberzale quiere asaltar el espacio del Partido Socialista de Navarra (PSN) en las próximas elecciones autonómicas. En ese sentido, el partido de Arnaldo Otegi ha querido marcar desde un inicio con su agenda ideológica la festividad, invitando al lendakari Imanol Pradales a presenciar el chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona, donde se han reunido este lunes miles de personas bajo temperaturas por encima de los treinta grados.

Si bien han sido Jean Louis Fernández y Araceli Sergio Aguilera, responsables de la Subdirección de Urgencias de Navarra, los encargados de encender el cohete, dentro de la casa consistorial la figura del presidente del Gobierno vasco acaparaba la atención. Fue el viernes de la semana pasada cuando el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron (EH Bildu), confirmó una lista de autoridades invitadas al acto en la que se encontraba Imanol Pradales. Un gesto del nacionalismo, que entiende al País Vasco y a Navarra como parte de Euskal Herria y no como dos regiones diferenciadas. Así, por primera vez, Pradales ha compartido espacio con Chivite, que ha defendido Navarra como una comunidad «plural» sin hacer referencia alguna a esta polémica, que apunta directamente hacia su poder institucional, durante una entrevista en la Cadena Ser tras el chupinazo.

La presidenta de Navarra, que el año pasado vio como su padrino político, Santos Cerdán, entraba en prisión provisional, está en una posición compleja. Tras las elecciones de mayo de 2023, la abstención de EH Bildu le permitió revalidar el cargo, formando Gobierno junto a sus socios de Geroa Bai (marca navarra del PNV) y Contigo-Zurekin (Podemos). A cambio, en diciembre de ese año, y tras refrendar en noviembre su alianza con los socialistas votando a favor en la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, el partido de Otegi logró desalojar a Cristina Ibarrola (UPN) de la alcaldía de Pamplona, joya simbólica para el nacionalismo vasco. Un movimiento propiciado por la moción de censura que contó con los votos del PSN y que ha facilitado a Joseba Asiron ostentar la vara de mando de la capital navarra ya durante tres chupinazos.


Galería San Fermín

No es el único elemento de tensión política que envuelve a los Sanfermines 2026. Como cada año, la plaza del Ayuntamiento, donde miles de personas se han amontonado esperando que el petardo diera paso a la música y la celebración, se ha vestido un año más con la propaganda de la izquierda independentista, con sus diferentes facciones tratando de captar los focos. Por un lado, ikurriñas y banderas con las cadenas de Navarra. Por otro, emblemas de Etxerat, el colectivo afín a EH Bildu que reclama la excarcelación de los presos de ETA. Sin embargo, el lema más visible era el de Euskal Herriko Kontseilu Sozialista (Movimiento Socialista), que reclamaba la «destrucción» del Estado de Israel. El partido, que empezó a tomó fuerza durante la pandemia, crece a costa de Bildu. Con una postura comunista ortodoxa, su brazo juvenil, Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), rivaliza con Ernai, las juventudes de Sortu (partido que dirige de facto la coalición de EH Bildu), tanto en el País Vasco como en Navarra.

Nueve días de fiesta

Lejos de la política, este lunes da paso a 209 horas de fiesta con 516 actos programados en toda Pamplona, donde destacan los ocho encierros que mañana a las ocho de la mañana inauguran la ganadería Fuente Ymbro. El Ayuntamiento espera que la afluencia de visitantes alcance el millón y medio de personas. Unas cifras que ya se superaron el año pasado, cuando la festividad dejó un impacto económico bruto anual superior a los 100 millones de euros para la ciudad. En cuanto a la atención sanitaria y la Seguridad, el Servicio Navarro de Salud mantendrá abiertos durante las 24 horas los centros de salud de San Martín (calle San Fermín, 29) y Buztintxuri (avenida de Guipúzcoa, 39). Además, en la Plaza del Castillo se ha habilitado la Oficina Unificada de Denuncias, donde operan de forma conjunta la Policía Municipal, la Policía Foral, la Policía Nacional y la Guardia Civil para agilizar trámites por hurtos o pérdidas de documentación, y el punto de información contra agresiones machistas.