Anita Williams, conocida por su paso por el reality ‘La isla de las tentaciones’, donde protagonizó uno de los momentos más recordados junto a José Carlos Montoya y Sandra Barneda, ha desvelado ahora uno de los episodios más desconocidos de su vida. La exconcursante, que posteriormente fue cuarta clasificada en ‘Supervivientes’ y segunda en ‘Gran Hermano Dúo’, ha contado en el pódcast Última llamada, presentado por Malbert en Podimo España, el motivo por el que terminó en prisión durante cuatro meses. Según relató, todo ocurrió tras una broma con una amiga en la zona de Plaza Cataluña, en Barcelona. «Estábamos un día por Plaza Cataluña haciendo el tonto y entrábamos a una tienda», explicó. La situación dio un giro cuando, al estar estudiando para ser policía, pidió a una amiga que facilitara su documentación. «Me denunciaron por suplantación de identidad y usurpación de estado civil«, recordó, una condena que acabó llevándola a ingresar en prisión. «Entré en la cárcel cuatro meses«, resumió con naturalidad, asegurando que intentó asumir la situación cuanto antes porque, según dijo, «me adapto a todo».
Durante la entrevista también relató cómo fue su día a día entre rejas y sorprendió por la naturalidad con la que recuerda aquella etapa. «O sociabilizas o estás sola. Yo prefiero sociabilizar con la gente chunga«, afirmó entre risas, antes de revelar que incluso vivió un episodio de celos con otra interna después de hacerse muy amiga de una reclusa que tenía pareja. «Cuando volvió la novia de permiso se puso súper celosa», contó. Anita también describió las instalaciones penitenciarias, asegurando que la celda era «como en las películas», aunque con «un colchón de mierda», y defendió que la vida en prisión en España es mucho más cómoda de lo que la gente imagina. «La cárcel en España es de risa«, llegó a asegurar, argumentando que los internos disponen de «tele, radio, internet, gimnasio y teatro», e incluso afirmó que «había móviles, si quieres». En su opinión, el sistema penitenciario español debería ser mucho más estricto porque, según sostuvo, «ahí sí que tendríamos miedo de hacer cosas» al comparar las prisiones españolas con las de otros países, como Colombia.