El cáncer colorrectal (CCR) sigue siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte en todo el mundo. Según el Observatorio Mundial del Cáncer, este tipo de cáncer representó aproximadamente 1,9 millones de nuevos casos y 904.000 muertes en todo el mundo en 2022.Afortunadamente, la ciencia médica avanza en este …
El cáncer colorrectal (CCR) sigue siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte en todo el mundo. Según el Observatorio Mundial del Cáncer, este tipo de cáncer representó aproximadamente 1,9 millones de nuevos casos y 904.000 muertes en todo el mundo en 2022.
Afortunadamente, la ciencia médica avanza en este terreno con descubrimientos emergentes en la investigación de biomarcadores líquidos, que prometen transformar la detección temprana, el diagnóstico y el seguimiento del tratamiento del CCR,
En este sentido, un nuevo estudio impulsado por la Universidad de Sharjah (Emiratos Árabes Unidos) puede ofrecer alternativas menos invasivas a los métodos tradicionales que, a menudo, requieren intervenciones quirúrgicas o biopsias de tejido.
El trabajo, publicado en la revista ‘Clinica Chimica Acta’, revisa la literatura e identifica un creciente conjunto de evidencia que respalda el uso de nuevos biomarcadores líquidos de CCR desde la perspectiva de los métodos emergentes de biopsia líquida, como el ADN tumoral circulante (ADNtc) y los microARN (miARN), así como marcadores genómicos, epigenómicos, del microbioma intestinal, metabolómicos y proteómicos. También destaca su gran potencial para abordar las limitaciones clave asociadas con los enfoques tradicionales de detección, diagnóstico y tratamiento.
Tras una extensa revisión de la literatura existente, los autores analizan en detalle los enfoques convencionales actuales, como la colonoscopia y las pruebas de detección basadas en heces, destacando su papel vital en la reducción de las muertes relacionadas con el cáncer colorrectal. Sin embargo, también enfatizan sus desventajas. Por ejemplo, la colonoscopia es invasiva, ya que requiere preparación intestinal y sedación, y las pruebas fecales pueden presentar problemas de adherencia del paciente.
La revisión se realizó mediante una metodología de búsqueda bibliográfica estructurada para proporcionar una cobertura integral e imparcial de los biomarcadores emergentes para la detección precoz del cáncer colorrectal. Tras ello, dichos científicos exponen cómo los avances recientes en biología molecular, genómica, proteómica, metabolómica y otras tecnologías ómicas permitieron a los investigadores descubrir «nuevos biomarcadores que presentan soluciones efectivas para la detección temprana y la evaluación de riesgos al tiempo que se monitoriza la eficacia del tratamiento».
Desde el punto de vista de los investigadores, estos biomarcadores no invasivos emergentes representan un paso importante hacia la detección temprana del cáncer colorrectal y la prestación de una atención y un tratamiento más personalizados. Se mostraron convencidos de que su adopción podría mejorar las tasas de supervivencia y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de los procedimientos de diagnóstico invasivos tradicionales.
«La fusión de enfoques basados en biomarcadores con tecnologías multiómicas de vanguardia tiene un enorme potencial para revolucionar el manejo del CCR a medida que la investigación avanza. Estas ventajas podrían mejorar el cumplimiento del cribado, facilitar la intervención precoz y, en última instancia, reducir la morbilidad y la mortalidad relacionadas con el cáncer colorrectal», según afirmaron.
La revisión de la literatura existente sugiere además que la elaboración de perfiles de biomarcadores y las estrategias de medicina personalizada están preparadas para mejorar el diagnóstico precoz y refinar la selección del tratamiento, lo que en última instancia conduce a mejores resultados para los pacientes. Al integrar una perspectiva multiómica con un fuerte énfasis en la detección precoz y la implementación clínica, la revisión proporciona un marco traslacional que cierra la brecha entre el descubrimiento de biomarcadores y la práctica diagnóstica rutinaria.
En definitiva, los investigadores sostienen que «el campo de la investigación de biomarcadores seguirá siendo fundamental para reducir la carga global del CCR y aumentar las tasas de supervivencia, impulsado por los avances continuos y los esfuerzos de colaboración entre las comunidades científicas y médicas».